La fractura

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Cronología de una pulseada en la que perdimos todos.

El origen – Pretemporada Superliga 2018/2019

Argentinos Juniors finaliza el torneo en la posición 12 y prácticamente clasificado a la Copa Sudamericana 2019. En los promedios, queda en la posición 10. Como local, finaliza en 4to. lugar.

Nicolás González es el máximo goleador del equipo, con 7 tantos, seguido por Braian Romero, autor de 6 tantos y que ya había dejado el club en el receso de verano. Leonardo Pisculichi, Lucas Barrios y Damián Batallini completan la lista de goleadores y alcanzan, entre todos, 30 de los 36 tantos convertidos.

Las figuras del equipo, además de los mencionados, fueron; Javier Cabrera (presente en todos los partidos del torneo), Damián Batallini, Gastón Machín, Alexis Mac Allister e Iván Colman, en menor medida.

Dos días antes del último partido del Bicho por este torneo, Alfredo Berti renueva su vínculo con el club hasta diciembre de 2019. Algo recibido con mucho agrado por parte del mundo de Argentinos Juniors. Era la confirmación que todos esperaban, que el DT que había llevado al Bicho a pelear el ingreso a una Copa internacional sea mantenido. Con esta confirmación la ilusión crecía, justificadamente.

Llega el mercado de pases y, por un lado, el Bicho vende a Nicolás González y Nehuén Pérez por cifras históricas, recibe una cantidad impresionante de dinero (euros y dólares) que, además, se multiplica en pesos luego de la devaluación de la moneda argentina. Por otro lado, no logra retener algunos jugadores clave (Javier Cabrera), y otros se alejan del club.

Más allá de muchas salidas que eran necesarias, como Maxi Cavallotti o Sebastián Martínez, por ejemplo, se van Joaquín Laso, Gonzalo Piovi, Juan Saiz, Mauro Quiroga, Federico Anselmo y Beto da Silva. Dato no menor; 3 delanteros y 3 defensores.

A diferencia del torneo anterior, los recambios son menos y de menor calidad, o al menos, cargados de incertidumbre: Mauro Maidana (a pedido de Alfredo Berti), Julián Illanes, Hernán Toledo, Oscar Benítez, Raúl Bobadilla, Franco López y Francisco Illarregui.

Comienza el torneo, Argentinos gana 1 partido, empata 2 y pierde 2, el último frente a Boca Juniors en La Paternal; en el Bicho las lesiones habían comenzado a aparecer. 


La explosión

Luego de la derrota con Boca Juniors, algo ocurre en el vestuario del Bicho entre el cuerpo técnico y uno o varios dirigentes de Argentinos, que motiva la intempestiva renuncia de Alfredo Berti. Según la voz oficial del club, “hubo una discusión futbolera acalorada con unos de los integrantes del cuerpo técnico de Alfredo Berti. No hubo violencia, fue una de las mil discusiones que puede haber. No hubo agresión física ni verbal” (Adrián Pérez en el programa oficial del club 17/09/2018).

Eso es todo lo que se pudo saber públicamente. La pregunta que decanta es simple: ¿Una discusión futbolera acalorada fue suficiente para que Alfredo Berti renunciara, o pasó algo más? 

Desde el club aseguran que el sucesor de Berti será alguien que continúe la línea de trabajo Gabriel Heinze – Alfredo Berti. El apuntado, y al que todos daban por contratado, era Pablo Lavallén.

De nuevo, algo ocurre y llega Ezequiel Carboni. Las referencias del nuevo entrenador son todas malas, pero su idea -sin fundamento comprobable- convenció a los directivos encargados de su contratación.

La decisión cae mal en el plantel profesional.

Sin espaldas, sin sustento, y con un plantel mermado y “a la defensiva”, comienza el ciclo Carboni con un empate en Tucumán.


El principio del fin

Las derrotas se suceden y en el plantel (cuerpo técnico incluido) comienzan los problemas. Lesiones que se repiten y que duran más de lo normal en sanar, y recuperaciones que no se dan.

Todos los jugadores del Bicho coinciden en algo y lo expresan públicamente. Ezequiel Carboni y Alfredo Berti no tienen absolutamente nada en común, ni en su forma de trabajar, ni en su forma de ver el fútbol, ni en su forma de plantear los partidos. ¿No era que se buscaba una continuidad? 


La pulseada

Los malos resultados generan que consciente o inconscientemente se dé un enfrentamiento que tiene por un lado al plantel profesional de fútbol y por el otro a la dirigencia, encarnada en Ezequiel Carboni. El orden de estas dos variables (los malos resultados y el enfrentamiento) pueden ser intercambiados para buscar la explicación; para el caso es lo mismo. O no.


El que pierde es Argentinos Juniors.

En el club parece reinar el caos, se expulsa a Juan Manuel Herbella, Director Médico de fútbol. En solidaridad, renuncia Luis Chiaradia, médico del plantel.

Las derrotas son cada vez más escandalosas y vergonzosas. Luego de perder frente a los suplentes y juveniles de Newell’s en Rosario, y como local frente a Independiente, Cristian Malaspina sale a respaldar al técnico y pide autocrítica a los hinchas por los insultos y lo que éstos pudieran generar en los futbolistas profesionales. “De ninguna manera el resultado de hoy puede condicionar el trabajo de Carboni. Hay que redoblar el esfuerzo. Cambiar el DT no es solución de nada” (Cristian Malaspina en radio La Red 4/11/2018).

Si uno no quiere, dos no pueden. Nada cambia y es evidente que nada cambiará en esta disputa.


Combo letal y el acabose (hasta ahora)

Argentinos, con un jugador más y en ventaja desde el minuto 17 del primer tiempo, cae derrotado ante Tigre, equipo que está condenado al descenso.

Los jugadores dentro de la cancha (en general) no demuestran tener sangre en las venas. Hacen un gol y no lo festejan, pierden y pierden, y pierden y pierden, y parecen no acusar recibo de la situación. Algunos de los referentes históricos merman en su nivel de juego y otros, que curiosamente nunca se lesionan, se lesionan y/o por diversos motivos no pueden jugar.

A las lesiones mencionadas se le suman otras y ante un plantel corto, plagado de juveniles que deben ponerse al frente del equipo (como siempre ocurre en el Bicho), y con refuerzos de mala calidad, el destino parece ser sólo uno. 

El Bicho, finalizada la fecha 12 y aún con un partido menos, realiza una campaña de descenso directo. Al igual que en 2014 y 2016.

Ezequiel Carboni renuncia a su cargo, su salida es aceptada por Cristian Malaspina que, al menos en este sentido, asegura “no haberse equivocado en su elección”. (Vestuarios post partido 12/11/2018).

La minúscula luz de esperanza

Como para terminar con un poco de optimismo, aún en el medio de la angustia y la tormenta que reinan en estos momentos en Argentinos Juniors, puede suponerse y esperarse que ahora no ocurrirá lo mismo, que por tercera vez no se subestimará una situación compleja (la primera fue el descenso 1 de 30, la segunda la salida de Berti), y que ahora sí, se buscará un técnico acorde a lo que merece el Semillero del Mundo. Y que además, con solvencia económica, en el mercado de pases se buscarán incorporaciones que hagan la diferencia. 

Pero de nuevo, esta esperanza no tiene sustento alguno en la realidad de un club en el que con excepción de la contratación de Heinze (que ahora parece haber sido un milagro casual más que una decisión acertada), se han tomado mayormente malas decisiones a la hora de manejar el fútbol.