Golpazo

Argentinos Juniors recibió una dura derrota por la segunda fecha de la Copa Sudamericana. Cayó 3 a 0 en La Paternal a manos de Racing de Montevideo y en el equipo de Pablo Guede volvieron a prevalecer viejos vicios que afectaron el rendimiento del equipo más allá de los goles recibidos.

Y tomar el encuentro de anoche como un partido “aislado” o simplemente como una “mala noche” es un error garrafal que sólo puede permitirse un hincha en la tribuna o sentado en el sillón de su casa.

A un revés tan grande como el que se sufrió, en el que todo salió mal, no se le debe quitar seriedad. Porque tampoco sería justo restarle importancia a una contundente goleada en la que todo salió bien. No caben dudas que puertas para adentro, el cuerpo técnico y el plantel deben hacer un examen sobre lo ocurrido.

Porque ayer no sólo hubo en la cancha un rival que jugó tal vez, su mejor encuentro del año, si no que en el Bicho sobretodo, se volvieron a ver viejas costumbres que beneficiaron a este “ignoto” Racing de Montevideo, que sólo había disputado un torneo internacional en toda su historia (en 2010) y que jamás había ganado fuera de casa.

En primer lugar, desde el minuto 1 de juego se evidenció una merma en la intensidad que suele mostrar el equipo y que su entrenador suele exigir, por momentos y especialmente mientras el encuentro estaba empatado pareció que el Bicho jugaba “a media máquina”.

Cabe mencionarse que Argentinos llegó al encuentro de anoche con un día mas de descanso que su rival, que sí corrió y “metió” durante los 90 minutos sin descanso.

En segundo lugar, le faltaron ideas a la hora de buscar el arco rival.

No es la primera vez que ocurre, en el último mes y medio Argentinos hizo poco con Vélez, ganó jugando mal ante Instituto y tampoco logró generar peligro en el empate ante Huracán.

En tercer lugar, subestimó al rival.

Jamás un equipo va a reconocer que cometió semejante error, pero en la cancha la actitud habla por sí sola. El Bicho no privilegió la instancia en la que competía por sobre el rival de turno. Y no es la primera vez que le pasa; ya quiso planchar sin éxito el encuentro al ir ganando 3 a 0 en Paraguay y también mostró algo similar frente a Gimnasia y Tiro de Salta por Copa Argentina.

En cuarto lugar, los bajos rendimientos individuales.

Sería injusto achacarle todos los males a Pablo Guede, así como sería poco justo no subrayar la excelente actuación del conjunto uruguayo. Anoche los puntos bajos fueron muchos, no hubo jugadores que logren destacarse y desde el arquero, hasta Maximiliano Romero todos tuvieron un pobre desempeño. La casi única excepción, es siempre Luciano Gondou (el otro tal vez, sea Alan Lescano).

Por último, llamó la atención la posición del Capitán Alan Rodríguez. Porque el volante nunca había jugado en esa posición (al menos en Argentinos Juniors) y porque Guede cuenta con jugadores para ocupar ese puesto y habrá que adivinar los motivos por los cuales no fueron de la partida (Thiago Santamaria, Kevin Coronel y Fernando Meza).

Tampoco pueden omitirse dos cuestiones y la primera es no menor: si Argentinos convertía alguna de las situaciones peligrosas que generó al inicio del encuentro, otro hubiera sido el cuento. Y la segunda es el hecho de que al recibir el tercer gol “se acabó el partido”, más allá de algunos arrestos individuales el equipo se apagó y ya puso su cabeza en otra cosa, en los últimos 40 minutos no logró generar una situación de peligro siquiera similar a las creadas en esos primeros minutos de juego antes mencionados.

En definitiva, este equipo cumple los requisitos para justificar los diagnósticos más pesimistas y también los más optimistas; es un equipo que puede generar un gol en cualquier momento y realizar actuaciones como las que hizo frente a Central y que también puede “desaparecer” del partido como lo hizo anoche, cayendo derrotado ante rivales mucho menores.

Definir si uno quiere ver las limitaciones que tiene o considerar este encuentro como una situación aislada o una mala noche, pasa por cada uno. A la hora de la verdad, lo cierto es que todavía la historia está por escribirse y que queda algo de camino por recorrer. Este equipo demostró que tiene condiciones de hacer que todo termine con un final feliz si es que se lo propone y lo transita con la seriedad que cada partido merece.

La Copa Sudamericana pasa ahora a un segundo plano aún cuando todavía se debe disputar un encuentro en La Paternal ante Corinthians antes del partido mas importante, el de los cuartos de final de La Copa de La Liga.

Síntesis:

Argentinos Juniors (0): Diego Rodríguez; Alan Rodríguez, Jonathan Galván, Tobías Palacio y Román Vega; Franco Moyano, Nicolás Oroz; Alan Lescano, Maximiliano Romero, Gastón Verón y Luciano Gondou.
DT: Pablo Guede.

Racing de Montevideo (3): Renzo Bacchia, Erik de los Santos, Guillermo Cotugno, Hugo Magallanes, Lucas Monzón, Óscar Quiñónez, José Varela, Lucas Rodríguez, Urreta, Tomás Verón Lupi, Dylan Nandín.
DT: Eduardo Spinel

Cambios en el segundo tiempo: 63′ R. Ferreira ⇆ O. Quiñonez (RM); 63′ S. Mederos ⇆ Urreta (RM); 64′ J. Herrera ⇆ A. Lescano (AJ); 64′ S. Montiel ⇆ G. Veron (AJ); 74′ A. Pereira ⇆ J. Varela (RM); 75′ N. Sosa ⇆ D. Nandin (RM); 77′ S. Prieto ⇆ F. Moyano (AJ); 77′ D. Batallini ⇆ T. Palacio (AJ); 83′ A. Alaniz ⇆ T.V. Lupi (RM);

Estadio: Diego Armando Maradona

Árbitro:  Yender Herrera