
El fútbol es un deporte hermoso, apasionante y también tremendamente perverso. Al caer por penales ante San Lorenzo, Argentinos Juniors quedó eliminado “prematuramente” de un torneo que lo vio protagonista en todo su desarrollo.
El formato de la competencia, que a principios de año se mostraba seductor porque permitía que un equipo como el Bicho, que venía de un semestre pésimo y que debía atravesar en este primer semestre del 2025 un proceso de recambio pudiera llegar tal vez, a arañar un octavo puesto y después, en una de esas sin jugar del todo bien, competir en los Play Off en búsqueda del batacazo.
Pero Nico Diez le dio un vuelco tan grande y tan rápido a la situación previa que de la decepción, se pasó a la ilusión. Que de no poder obtener prácticamente puntos fuera de casa, se mantenga el invicto en esta condición y que sobre todo, el equipo juegue como el hincha de Argentinos quiere.
El equipo perdió en todo el año sólo un partido; aquel con Aldosivi en el Diego Armando Maradona y a lo largo de todo el torneo no fue menos que ninguno de los rivales que debió enfrentar.
Y el futbol, deporte que tanto amamos y muchas veces odiamos, hizo que hace un año con un técnico que traicionó los valores futbolísticos del club, se alcance una semifinal y que anoche, con un Argentinos que nos representó como hinchas, nos quedáramos afuera en los cuartos de final…
Tanto los jugadores como el entrenador hicieron un trabajo impensado, que superó ampliamente cualquier expectativa y aunque la eliminación de anoche fuera injusta, también tiene sus explicaciones:
El plantel quedó evidentemente “corto”, Diez utilizó 28 jugadores en todo el torneo de los cuales 16 fueron los que más minutos jugaron, el resto alternó muy pocas presencias. La posibilidad de haber contado con una mayor variedad de jugadores “titulares” hubiera permitido tal vez, una mejor preparación para el encuentro de ayer.
Además, muchos de estos jugadores no cuentan con la experiencia necesaria para competir en estas instancias decisivas donde no siempre prevalece el buen funcionamiento colectivo, sino el coraje, la paciencia, etc. en pocas palabras, la jerarquía.
El DT, más allá de la enorme y grata “sorpresa”, no deja de ser un entrenador novato (apenas había dirigido a Atlanta un puñado de partidos antes de llegar al Bicho) y esta condición tarde o temprano iba a generar errores de lectura o equivocaciones en determinados partidos o situaciones de partido. Anoche ocurrió un poco eso…
Y por último la fortuna, el destino o cómo ud. Quiera llamarlo. A veces ese empujoncito de la suerte que tiene que decir presente, puede ser con un palo oportuno que evite un gol rival, o un desvío de 10 centímetros para el otro lado, como los que separaron al Chuco Sosa del gol en la última jugada del partido. Ni que hablar en los penales, donde el porcentaje de azar aumenta considerablemente más allá de lo bueno o no que pueda ser un arquero para este tipo de definiciones o la calidad de los ejecutantes. Argentinos no va a salir campeón “a lo Patronato” o a jugar una final “a lo Platense”, eso no suele ocurrirle, a nosotros todo parece costarnos un poco más.
Y aunque a principios de año nadie imaginaba que Argentinos Juniors desplegaría tan rápido el fútbol que todos queremos, lo cierto es que tras la salida de Guede, el Bicho generó las condiciones para que ello ocurra. Al crecimiento institucional que Argentinos atraviesa en los últimos años, se le sumó un DT de la casa, una apuesta que salió bien y que logró disipar rápidamente cualquier incertidumbre que (con justo criterio) su falta de experiencia había fundado. Se lo rodeó con gente de experiencia y campeones, como José Luis Calderón, y se le brindaron las herramientas para que trabaje a gusto. Argentinos, a diferencia de San Lorenzo por ejemplo, no tiene deudas con su plantel y en palabras de sus mismos jugadores, les brinda los mejores cuidados.
Argentinos merecía tener un mejor final de semestre.
Los desafíos ahora son tal vez, mucho más difíciles, a la suerte hay que empujarla cada vez más lejos para no depender de ella. No es una tarea fácil, es verdad, pero de las decisiones que se tomen en los próximos meses dependerá en gran medida, lo que ocurra por delante con nuestro querido club.
Es una vez más, el momento oportuno para dar un nuevo salto de calidad y todo indica que el escenario está dado para que esto ocurra. Argentinos transitó este semestre un camino que indudablemente es el correcto.
El orgullo está intacto y el pecho más inflado que nunca por lo que este equipo mostró en cada partido que le tocó disputar. Habrá revancha.
Síntesis:
Argentinos Juniors 1 (7): Diego Rodríguez, Leandro Lozano, Francisco Álvarez, Erik Godoy, Román Vega, Alan Lescano, Nicolás Oroz, Federico Fattori, Alan Rodríguez, José Herrera, Tomás Molina.
DT: Nicolás Diez
San Lorenzo 1 (8): Orlando gill, Ezequiel Herrera, Johan Romañan, Gastón Hernández, Elías Báez, Ignacio Peruzzi, Nicolás Tripichio, Ezequiel Cerutti, Iker Muniain, Malcom Braida, Andrés Vombergar.
DT: Miguel Ángel Russo
Modificaciones en Argentinos Juniors: 73m. I. Sosa por J. Herrera – 77m. J. Ardaiz por A. Rodríguez – 77m. S. Prieto por R. Vega – 83m. M. Romero por N. Oroz
Modificaciones en San Lorenzo: 46m. D. Herrera por J. Romana – 77m. M. Reali por E. Cerutti – 81m. A. Cuello por M. Braida – 85m. N. Domínguez por I. Muniain
Goles: 69m. (cabeza) A. Vombergar, 90m. (+5m.) (cabeza) T. Molina
Penales Argentinos: L. Lozano (Convertido) | I. Sosa (Convertido) | S. Prieto (Atajado) | J. Ardaiz (Convertido) | D. Rodríguez (Marcado) | T. Molina (Convertido) | A. Lescano (Convertido) | M. Romero (Atajado)
Penales San Lorenzo: A. Vombergar (Convertido) | A. Cuello (Convertido) E. Báez (Convertido) | E. Herrera (Convertido) | N. Domínguez (Convertido) | N. Tripichio (Convertido) | M. Reali (Convertido) | G. Hernández (Convertido)
Estadio: Diego Armando Maradona
Árbitro: Facundo Tello


