Pasado y presente del Semillero del Mundo

No corren buenos tiempos para Argentinos Juniors. El club que vio nacer a Diego Armando Maradona atraviesa por una crisis deportiva en toda regla, donde ocupan el último peldaño de la rebautizada como Superliga. La falta de resultados se cobró ya la cabeza de Ezequiel Carboni y puede que no sea la última, dada la delicada situación institucional, con una sola victoria en el casillero tras 11 partidos disputados a fecha de 16 de noviembre.

Los resultados marcan la trayectoria de un entrenador, por eso Carboni renunció a su puesto y todo lo contrario ocurrió, por ejemplo, con su compatriota, Santiago Hernán Solari, al que el Real Madrid le concedió la oportunidad de dirigir al equipo hasta el final de temporada tras superar con creces el periodo de prueba y colocar de nuevo a los blancos entre los aspirantes a los títulos, entendiéndose por ellos el de La Liga Santander y el de la Champions. El fútbol entiende de dinámicas, y el paso de una a otra puede cambiar por completo los objetivos, también con Argentinos Juniors.

Por un momento toca evadirse de la realidad y soñar con que los tiempos en los que se ganó el apodo de “Semillero del Mundo” retornarán. Hagamos, entre tanto, un ejercicio de memoria para recordar, en las siguientes líneas, algunos de los momentos más memorables de su larga historia, cuando paseaba por medio mundo a figuras formadas en sus Inferiores.

Hay que retroceder hasta principios del siglo XX. Corría el año 1904 cuando nacía oficialmente una Institución, hoy centenaria, de la fusión de dos equipos – Sol de la Victoria y Mártires de Chicago- un dato que tal vez los hinchas más jóvenes desconocen. Detrás de esta fundación, hubo personas vinculadas a los movimientos sociales, por lo que se decidió que el proyecto fuese algo más que un equipo, y se registrarse como Asociación Atlética Argentinos Juniors, y no como un club más. De hecho, actualmente es una entidad polideportiva, aunque destaca la disciplina de fútbol por encima del resto. En el deporte rey, obtuvo fama y prestigio asentándose con el paso de los años en la élite del fútbol argentino.

La gloriosa década de los 80 

El buen trabajo con la base dio sus mayores frutos en la década de los 80, con varios títulos de prestigio. Argentinos Juniors levantó el trofeo Metropolitano de 1984 y el Nacional de 1985. Los logros nacionales se trasladaron al prisma internacional, porque el club ganó también la Copa Libertadores de 1985. En aquella edición, el conjunto argentino se impuso en el desempate al América de Cali, después de que los dos partidos de la final finalizasen por un global de 1-1. Tal vez es el camino que siga la finalísima de este 2018 entre Boca Juniors y River Plate. Hace más de 30 años, el suspenso se alargó hasta la tanda de penales, después de otro 1-1 en duelo de desempate. Un 5-4 desde el punto fatídico definió a Argentinos Juniors como Campeón y le dio la oportunidad de disputar, por primera y única vez hasta la fecha, la Intercontinental, torneo que hoy se conoce como Mundial de Clubes.

El equipo liderado por Claudio Borghi, estrella del momento, se encontró un 8 de diciembre de 1985 con la temible Juventus de Italia, en Tokio. Sobre el verde, posaban dos equipos con maneras antagónicas de entender un mismo juego. El desparpajo ofensivo de los argentinos contrastaba con el rigor táctico de los italianos, que dejaban el ataque a la mera inspiración de su mayor crack. Y por entonces, la Juve podía presumir de contar con el mejor europeo del momento: Michel Platini. El galo estuvo escoltado en aquella final por un jovencísimo Michael Laudrup, quien alcanzaría fama mundial años después como parte del ‘Dream Team’ del Barcelona.

De alguna manera, Argentinos Juniors no supo entender el duelo olvidándose de defender, y eso ante las escuadras italianas se paga caro. El choque, en cualquier caso, se resolvió, como la Libertadores, por penales, y la Juve se llevó la victoria por 4-2. Sería Borghi quien achacaría la derrota a la falta de contundencia defensiva, con unas declaraciones que se hicieron célebres. Pasaron muchos años hasta que Argentinos Juniors saboreó de nuevo las mieles del éxito y vivió una situación equiparable, porque no engrosó su currículo hasta que, en 2010, obtuvo el Clausura.

Cuna de estrellas mundiales: Maradona, Borghi y otros muchos

Contradicciones del fútbol, Argentinos Juniors agrandó su figura en Argentina, y fuera de sus fronteras, a raíz de la salida de Diego Armando Maradona en 1981 rumbo a Boca Juniors. En cualquier caso, al ahora DT de Dorados hay que atribuirle el gran mérito de ser el protagonista de los primeros pasajes periodísticos de primera plana para Argentinos Juniors. Junto a su equipo Los Cebollitas, llamó la atención de los buscadores de talentos a ver a ese niño con hechuras de estrella en plena adolescencia. Ya entonces, y antes de dar el salto al primer equipo, había clubes europeos interesados en sus servicios; y no fue el Barcelona el primero en detectar el potencial de aquel pibe imberbe. El buen olfato lo tuvo la Unión Deportivo Las Palmas, que finalmente no pudo hacerse con sus servicios pero que con los años ganaría en prestigio gracias a los servicios de otras estrellas argentinas como Daniel Carnevali, Tedoro Fernández, Quique, Carlos Manuel Morete o Miguel Ángel Brindisi.

La trayectoria como profesional de Maradona en Argentinos Juniors compendió entre 1976 y 1981 y no tardó en corroborar los buenos augurios, ya que a la primera condujo a Boca Juniors a la conquista del torneo Metropolitano de 1981. Maradona no ha sido la única perla en partir. Nehuén Pérez será el próximo que hará las valijas para buscar la gloria lejos de casa, en su caso en las filas del Atlético de Madrid. Apunta maneras y posiblemente en unos años se asiente como el mariscal de la zaga rojiblanca a las órdenes de Diego Pablo
Simeone. Sin embargo, entre Maradona y Nehuén Pérez la lista es extensa. Al margen del también mencionado Borghi, Argentinos Juniors ha sido cuna de otros futbolistas de reconocido prestigio internacional como Esteban Cambiasso, Fernando Redondo, Juan Román Riquelme, Juan Pablo Sorín o Lucas Biglia, entre tantos otros.

No corren buenos tiempos en la actualidad

Con tanta facilidad para descubrir y cultivar talento, choca que uno de los históricos del fútbol argentino atraviese por una racha tan negativa de resultados como la actual. Argentinos Juniors ocupa el último puesto de la general, con siete partidos seguidos sin sumar los tres puntos. Su único triunfo en la actual campaña se remonta al pasado 1 de septiembre, fecha en que superó a Lanús por 2-0 con goles de Verón y Mac Allister. Desde entonces, Argentinos ha empatado con San Martín de Tucumán y, lo que es peor, ha caído con Boca Juniors, Racing Club, Unión Santa Fe, Newell’s Old Boys, Independiente y Tigre, este último el 12 de noviembre por 2-1.

En total, son cinco las derrotas seguidas y, por tanto, cada vez anda más lejos de la primera mitad de la tabla. Sirva como referencia que ya cuenta con una desventaja de 11 puntos con respecto a Banfield, décimo clasificado. La gravedad del asunto se entiende con mayor claridad si se compara su trayectoria con la del primer clasificado. Y es que actualmente hay una diferencia de 23 puntos entre Racing Club, líder de la Superliga, y Argentinos, con tan solo 12 fechas transcurridas del campeonato.

La mejor noticia es que a Argentinos Juniors le queda tiempo como para salir del pozo y escalar posiciones. Fiel a su tradición, la mayor parte del plantel procede de las Inferiores, falta que las estrellas del futuro adquieran confianza y trasladen al campo sus muchas cualidades. Ahí está el espejo de Solari en el Madrid, que ha dado la vuelta a las aspiraciones del Madrid desde su llegada. Al fin y al cabo, el fútbol va de dinámicas. Toca unirse a una positiva.