Una dura derrota

Injusta y dura derrota


La bronca en Argentinos Juniors es muy grande, nunca es agradable perder contra un equipo recién ascendido, y si este equipo es quien fuera tu rival 25 años atrás y que, además, considera este partido como SU final del mundo, la sensación amarga es todavía más grande.

Pero el futbol no es solo un resultado, aunque cada vez más, pareciera primar esta idea. Platense se llevó la victoria “de arriba” en la jugada que peor defendió el Bicho, producto de su ambición por ir a buscar el partido. Esta ambición es la que puede criticarse (siempre en virtud del resultado, obviamente), sobre todo por su forma, porque Gabriel Milito realizó cambios que claramente desbalancearon el equipo en varios aspectos y porque los jugadores, volcados en ataque, perdieron de vista su faceta defensiva.

Hoy Argentinos tiene un DT que tiene una idea de juego diametralmente opuesta a la de su antecesor, Diego Dabove, pedirle a Milito que su equipo juegue como lo hacía antes de su llegada, es un error tan grande como considerar que fue su culpa que el único 9 que tenemos (más allá de la llegada a último momento del ignoto Emanuel Herrera) no sepa convertir dos jugadas claras de gol.

Ante el resultado apático, los cambios de Milito fueron ofensivos, con excepción del que quizás, más pareció influir en el juego (puesto por puesto de Gabriel Ávalos por Lucas Ambrogio), porque a pesar de sus errores, el delantero ex Patronato y Godoy Cruz, había logrado pivotear muy bien en ataque y ser una clara referencia para los centros.

Las cosas salieron mal y el futuro inmediato preocupa, porque el Bicho está claramente lejos de estar en sintonía con lo que pretende el técnico, y los rivales inmediatos son ampliamente superiores al de esta tarde, se viene el clásico con Vélez y después River. También preocupa el futuro mediato, porque ante resultados previsiblemente adversos (espero que se lea absolutamente objetivo este comentario), el contexto pre Copa Libertadores será el peor. Demás está decir que victorias (aunque impensadas) frente a los mencionados rivales cambiarían el panorama de un plumazo.

Y de esto dependerá en gran pate lo que ocurra este semestre con el Bicho, de lo que pueda verse en los próximos 4/5 partidos. Pero volviendo a lo visto en las primeras dos fechas, paradójicamente; muchas modificaciones y pocos cambios con relación a la semana pasada, DT y equipo deben adaptarse mutuamente, entrar en sintonía y lograr lo que todos buscamos. Para que eso ocurra, sí o sí se necesita más tiempo, entrenamiento y competencia. Y si aún con tiempo, competencia y entrenamiento no ocurre, tendremos mucho por lamentar. Se viene un mes muy importante en la vida del Bicho.