Prueba superadísima

Argentinos derrotó a River por 1 a 0 en el Monumental

Argentinos Juniors gritó ganador por primera vez en el torneo y en la era Milito. El Bicho necesitaba un buen resultado como aire se necesita para vivir, y si el empate hubiera traído cierto alivio a la compleja situación que atravesaba el equipo, la victoria lo hará mucho más.

El partido tuvo tintes de épico y se festejó como clasificación a La Libertadores. Porque más allá de haberle ganado a un equipo ampliamente superior, al cual no se le ganaba en su casa desde 2010, hay que ser sinceros, el desahogo de los tres puntos obtenidos no tiene precio. Las derrotas previas condicionaban el devenir de las próximas fechas para un técnico que tiene poca espalda entre los hinchas del club; es que, más allá de la confianza oficial que se le cedió al realizarle un contrato de 3 años, los resultados -es sabido- mandan.

Las herramientas con las que contaba Argentinos son escasas para enfrentar a River y su estilo de juego, pero Gabriel Milito con aciertos, errores, y muchas virtudes, supo jugar a ese Ajedrez Rápido que le propuso Marcelo Gallardo. Sobre todo, durante la mayor parte del segundo tiempo, en que quedó definido que quien atacaría todo el tiempo sería River, y el que debía defenderse, el Bicho. Los cambios, fueron decisiones precisas y correctas.

Esta noche, además, se dieron algunas cosas que en los partidos previos no aparecieron; por ejemplo, en los errores en la salida, que hubo varios y el rival no logró concretarlos, en la mayoría de las ocasiones por un enorme Lucas Chaves. Esas pérdidas, que hasta ahora, habían sido goles en contra, esta noche, no lo fueron.

Por otro lado, Argentinos generó, en ataque, varias situaciones de peligro que no supo aprovechar, pero que sí fueron muy peligrosas. El mediocampo, que tuvo poca participación en la primera etapa, logró ser más protagonista en la segunda mitad. Con las modificaciones, el equipo salió de las cuerdas en las que lo tenía aprisionado River, y hasta tuvo fuerza para tirar un último golpe. 

Lo mejor, o por lo menos lo más celebrado, fue el golazo de Gabriel Florentín, de crack.

Queda mucho por corregir y mucho por aceitar, las lesiones preocupan por su cantidad, y el calendario corre. La victoria, en este sentido, hace ver las cosas con otra mirada. Con este gran desempeño (en conjunto todos hicieron un muy buen papel) y el resultado obtenido, comienza a vislumbrarse terreno firme en el que pisar para poder hacer pie y comenzar a repetir y profundizar la energía, sincronización y atención que mantuvo Argentinos esta noche.


SÍNTESIS: 

River Plate (0): Franco Armani; Alex Vigo (2ºT 27′ José Paradela), Robert Rojas (2ºT Jonatan Maidana), Paulo Díaz y David Martínez; Milton Casco, Enzo Pérez y Nicolás de La Cruz (2ºT 40′ Federico Giroti); Jorge Carrascal (2ºT Agustín Palavecino), Julián Álvarez y Matías Suárez (2ºT Rafael Santos Borré).
DT: Marcelo Gallardo.
Suplentes: Germán Lux, Enrique Bologna, Leonardo Ponzio, Bruno Zuculini, Agustín Fontana y Lucas Beltrán. 

Argentinos Juniors (1): Lucas Chaves; Kevin Mac Allister, Miguel Torren, Carlos Quintana (2ºT 19′ Pablo Minissale) y Elías Gómez; Franco Moyano, Matías Romero y Jonatan Gómez (2ºT 19′ Emanuel Herrera); Javier Cabrera (2ºT 30′ Diego Sosa), Gabriel Hauche (2ºT 25′ Gabriel Carabajal) y Gabriel Ávalos (2ºT 19′ Gabriel Florentín).
DT: Gabriel Milito.
Suplentes: Leandro Finochietto, Lucas Villalba, Marco Di Césare, Ivan Colman, Facundo Mater, Mateo Coronel y Matías Pisano. 

Golazo: 2ºT 45′ Gabriel Florentín (AJ)

Amonestados: 1ºT 18′ Kevin Mac Allister (AJ), 27′ Matías Suárez (RP), 32′ Nicolás de La Cruz (RP), y 42′ Miguel Torren; y 2ºT 27′ Gabriel Florentín (AJ).
Expulsados: No hubo.

Árbitro: Nicolás Lamolina.
Asitente: Javier Uziga (1º) y Diego Martín (2º).
4º Árbitro: Cristian Cernadas.

Estadio: “Vespucio Liberti”, de River Plate.