Pensando en octavos de final

Foto: @AAAJOFicial

Argentinos Juniors cerró su participación en la fase de grupos de la Copa Libertadores con una derrota en Montevideo ante Nacional, el equipo “alternativo” de Gabriel Milito jugó con la ventaja de saberse clasificado y con el primer lugar asegurado, tal vez por eso, lució desdibujado y le dio espacios a su rival, que sin dudas, supo aprovecharlos.

La tranquilidad de jugar sin presión y la posibilidad de preservar jugadores ante el riesgo de sanciones que les impidan participar de los octavos de final, hicieron que el “mix” del Bicho no lograra mantener el buen desempeño de los encuentros anteriores, aún así, los problemas principales no pasaron por el dominio de la pelota, que fue mayormente de Argentinos, si no por los errores defensivos y la poca precisión y profundidad en el ataque.

Se debe destacar que los goles del local llegaron cuando Milito realizó cambios, porque hasta ese momento el encuentro se encaminaba hacia un empate, producto es cierto, de las excelentes atajadas de Lucas Chaves en dos ocasiones clarísimas de gol.

El primer gol (recibido en el mejor momento del Bicho) expuso las deficiencias defensivas antes mencionadas, la salida de Carlos Quintana, unos minutos antes, provocó un reacomodamiento que no se dio en el tiempo requerido. A eso se sumó la demora de Elías Gómez en esa jugada para cerrar un eventual centro y la falencia defensiva de Marco Di Cesare, combo letal bien aprovechado por el conjunto uruguayo.

Ese primer gol sentenció prácticamente el encuentro, del lado del Bicho ni siquiera los cambios trajeron frescura y a los pocos minutos recibió el segundo tanto en contra. No habría tiempo, ni voluntad, para remontadas épicas. Al final del encuentro, primó la tarea cumplida para los de Milito y la satisfacción de haberse quedado con el tercer lugar para Nacional.

En todos quedará un sabor semi amargo ya que no es que no se jugaba por nada, un primer lugar con 15 puntos aseguraba prácticamente una eventual definición como local en instancias de cuartos de final, y en adelante.

Argentinos cierra una fase de grupos prácticamente impecable, clasificado a octavos dos fechas antes, primero, y sobre todo, con un equipo consolidado, efectivo y agresivo. El receso -largo- trae consigo los miedos obvios, desarmado del equipo y pérdida de envión anímico. Claro que esta situación se repite en todos los equipos, aunque esto sea solo un mínimo consuelo.

A descansar pensando en octavos, a soñar que el Bicho sigue en carrera. Vamos Bicho.