
Argentinos Juniors cayó derrotado en Avellaneda ante Independiente. El conjunto dirigido por Pablo Guede acumula deudas – y no sólo en cuanto a resultados – cuando le toca jugar en condición de visitante.
Las preguntas que se escuchan en La Paternal son: ¿Por qué el Bicho no logra superar el desafío que le suponen los “mejores” rivales de la zona y por qué cuando le toca ir a otros estadios no suele mostrar su mejor versión?
Las respuestas son varias, pero no son demasiado complejas.
- Los protagonistas: Guede modifica el plantel para este tipo de encuentros por decisión táctica y porque hay un evidente desgaste físico que debe contrarrestar a través de la rotación de los actores (sin contar las lesiones y enfermedades, que merecen un párrafo aparte).
Con estos cambios, el equipo se desordena. Las ausencias, se sienten. Fernando Meza, Emiliano Viveros, Gastón Verón e incluso Franco Moyano, no logran compensar las ausencias de Thiago Santamaria, Leonardo Heredia, Ariel Gamarra y Nicolás Oroz.
Más allá de los gustos personales que todos tenemos, es evidente que mientras que en el clásico ante Platense no hubo puntos bajos en el equipo, en Avellaneda los jugadores antes citados perdieron en sus duelos personales y estuvieron lejos de las acciones durante largos pasajes del encuentro.
- Los planteos: Cuando sale de casa, Argentinos no juega igual que cuando lo hace en el Diego Armando Maradona. Frente a Independiente, el Bicho buscó repetidamente hacer largo a su rival y no tuvo éxito. Intentó una veintena de veces hacerlo a través de una salida lenta y por momentos tediosa desde el primer metro del área chica, algo que no funcionó prácticamente nunca, Independiente subió en bloque y terminó generando que tarde o temprano Franco Moyano deba retroceder al nivel de sus defensores para recuperar una mayoría de jugadores propios en la salida y/o se busquen pases largos desde los últimos metros propios (pelotazos).
Aún así, el Bicho fue superior en el primer tiempo. Incluso cuando las herramientas usadas eran pocas y no funcionaban y también a pesar de que en 25 minutos sólo había llegado al arco de Rodrigo Rey a través de disparos de media distancia. Independiente por su parte, había tenido una sola ocasión de gol, pero clarísima: (el doble cabezazo de Gabriel Ávalos en soledad absoluta a un metro del Ruso).
Durante los últimos 15/20 minutos del primer tiempo se vio lo mejor del equipo: En ese período, la subida de los laterales que estaba contenida comenzó a flexibilizarse y Román Vega asistió a Luciano Gondou para la más peligrosa que tuvo el goleador del Bicho. Volvió a verse la presión alta que tan buenos resultados dio anteriormente y así llegó el gol, un poco fortuito por la mala salida del rival, pero bien ejecutado por Gastón Verón.
Y también es justo destacar que la desgracia de Tobías Palacio para el gol en contra apenas dos minutos luego del 1 a 0 no logró frenar esos buenos pasajes del encuentro, a los 36’ Maximiliano Romero erró un claro mano a mano luego de una buena asistencia de Viveros.
- Los rivales: Que por supuesto, también juegan.
En el segundo tiempo Carlos Tevez logró que su equipo comience a manejar las acciones del partido. Sin ser un equipo intenso ni veloz, el “Rojo” de Avellaneda contuvo al Bicho y lo sometió.
Más allá del innecesario invento de Fernando Rapallini a los 5’ del segundo tiempo para el penal errado por Ávalos, Independiente hizo “desaparecer” a Moyano. Meza y Viveros no pudieron entrar más en contacto con la pelota y el Bicho comenzó a replegarse cerca de su arquero, una situación que se repite en mayor medida cuando el Bicho juega de visitante.
El gol que puso el 2 – 1 para el local sirvió más para asentar el partido que para despertar a Argentinos, que para colmo desaprovechó las pocas pelotas paradas que tuvo (insólito lo de los dos tiros de esquina que salieron de la cancha). Cerca del minuto 30 de la etapa final, Independiente “planchó” el partido, hizo tiempo descaradamente y el Bicho no logró generar más que alguna situación aislada producto mayormente de una guapeada de Santiago Montiel o alguna repentización del “Tucu” Herrera.
Argentinos hizo un mal segundo tiempo, los cambios no lograron revertir la tendencia y como si esto fuera poco, sufrió la expulsión de Francisco Álvarez, que para el partido ante Gimnasia y ante la ausencia de Jonatan Galván, será una considerable baja.
En definitiva, así como de local prevalecen las virtudes por sobre los defectos, en condición de visitante las falencias se acentúan. Y aunque suene contradictorio, más allá de los actores, de los planteos y de los rivales, Argentinos no muestra dos equipos totalmente distintos.
El Bicho sigue siendo un equipo en formación que no encuentra regularidad y que, así como gana con justicia también pierde sin condicionantes. Debe seguir trabajando y lo hará a pesar de las múltiples y graves bajas con las que cuenta en su plantel.
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Síntesis del encuentro:
Independiente (2):Rodrigo Rey, Mauricio Isla, Felipe Aguilar, Joaquín Laso, Ayrton Costa (81′ J. Fedorco), Gabriel Neves (70′ A. Luna), Iván Marcone, Federico Mancuello (81′ R. Martinez), Lucas González (89′ M. Gimenez), Ignacio Maestro Puch (70′ D. Perez), Gabriel Ávalos.
DT: Carlos Tévez
Argentinos Juniors (1): Diego Rodríguez, Fernando Meza (65′ T. Santamaria), Francisco Alvarez, Tobías Palacio, Román Vega, Franco Moyano, Emiliano Viveros (65′ S. Montiel), Alan Lescano (79′ J. Herrera), Luciano Gondou, Gastón Verón (79′ D. Batallini) y Maximiliano Romero (86′ M. Perello).
DT: Pablo Guede
Arbitro: Fernando Rapallini
Goles: 29′ Verón (AJ), 31′ Palacio en contra (I) – 59′ Puch (I)
Incidencias: A los 51′ G. Avalos falla penal.


