
Argentinos Juniors quedó eliminado de la Copa de la Liga a manos de Vélez. El equipo de Pablo Guede no estuvo a la altura del partido y no supo aprovechar la superioridad numérica que tuvo durante 77 minutos.
Una eliminación en semifinales genera siempre dolor, sin embargo, hay partidos de los que uno se retira con la frente en alto por el desempeño que tuvo el equipo y otros en los que la angustia se apodera de todo ya que lo visto en el campo de juego fue pobre.
Lamentablemente ayer ocurrió lo segundo.
El equipo comenzó bien un encuentro que rápidamente expuso los planteos de ambos equipos. Argentinos debía hacerse cargo de ser el “protagonista” y Vélez cumpliría su rol de retador, apostando a la velocidad de sus delanteros y a alguna desatención del fondo del Bicho.
En este sentido, y más allá de la temprana expulsión del siempre repudiable Braian Romero, el que mejor trabajó fue el “Fortín”. Y lo hizo sencillamente agobiando los puntos débiles del equipo de Guede. Al momento de salir del arco, los delanteros y volantes obligaban a que cada salida de Argentinos fuera a través de los pies de Jonathan Galván o Kevin Coronel, los puntos más flacos de una defensa que sin la posibilidad de contar con Román Vega como lateral (siendo el más peligroso en este sentido) terminaba recurriendo a pelotazos improductivos o bien a una circulación lenta y cansina que ni siquiera cumplía con la condición de cansar al rival.
Las preguntas son obvias, ¿Por qué no juega Thiago Santamaría? ¿Por qué no volvió al equipo Tobías Palacio (de gran partido ante Corinthians) para que Vega pueda lateralizar?
En el mediocampo es lógico mencionar que Franco Moyano no logró combinarse adecuadamente en la salida, pero lo más importante es destacar que Nicolás Oroz y sobre todo Alan Lescano no estuvieron a la altura de una seminfinal. Ambos jugadores debían ser la opción generadora de juego y lateralizaron la pelota casi sin atrevimiento durante los 90 minutos. Ante cada diagonal de un delantero la elección fue seguir rotando la pelota. En concreto, jugaban como si les pesaran las piernas. Como si el sacrificio mental y físico hubiera sido demasiado para ellos.
Esto fue algo que se repitió en todo el equipo, no se vio, al menos desde las tribunas rebeldía, energía, entrega y la fuerza que si mostró su rival. Parecía un equipo agotado, sin ánimo.
De esta manera, el compromiso de los jugadores de Vélez fue suficiente para doblegar y adivinar cualquier intención.
El único que intentó eludir a un jugador y que mostró algo de osadía, aunque con poco éxito fue José Herrera.
Las preguntas son obvias, ¿Por qué los cambios fueron simplemente de jugador por jugador? ¿Por qué se tardó tanto en reemplazar a estos jugadores? ¿Por qué no se intentó algo distinto? ¿Por qué los cambios tardaron tanto?
En la delantera ocurrió lo mismo, Maximiliano Romero y Luciano Gondou se agotaron intentando diagonales sin nunca ser asistidos. Recibieron pelotazos llovidos e incómodos y debieron bajar para poder al menos entrar en contacto con la pelota. No tuvieron una sola situación de peligro en todo el encuentro.
Las preguntas son obvias, ¿Por qué no se buscó desnivelar el partido con jugadores más veloces y atrevidos? ¿Por qué la primera elección fue Gastón Verón?
En definitiva, Vélez fue un claro y justo ganador. Generó las acciones más peligrosas del encuentro y de no ser por el Ruso Diego Rodríguez, se hubiera llevado el partido en los 90 minutos. Argentinos dejó muchísimo que desear en cuanto a actitud, búsqueda y desenfreno y su técnico murió con la suya sin presentar alternativas en cuanto a su planteo táctico.
Craso error, todo el partido fue igual. Y el Bicho “lo perdió” en los 90’ (más allá de los penales que ayer te clasificaron y hoy te dejaron afuera).
Párrafo aparte y para finalizar es menester mencionar que en primer lugar el terreno de juego estaba en muy malas condiciones, es una vergüenza que una plaza ya de por sí inoportuna para ambas parcialidades y en la que se disputan un puñado de partidos al año esté en tan malas condiciones edilicias, de servicios y especielamente como ya se ha dicho del campo de juego.
En segundo lugar, es importante destacar la gestión del club para el traslado en micros más grande de la historia de Argentinos y por supuesto, para la gente que acompañó una vez más, al club de sus amores.
El golpe durará un tiempo y será difícil de asimilar. Los jugadores y el cuerpo técnico deberán ahora demostrar si son capaces de dar vuelta la hoja para continuar compitiendo en la Copa Sudamericana antes del comienzo de un nuevo torneo y la continuación de la Copa Argentina.
Síntesis:
Argentinos Juniors 0 (2): Diego Rodríguez, Kevin Coronel, Jonathan Galván, Román Vega, Sebastían Prieto, Alan Lescano, Franco Moyano, Nicolás Oroz, José Herrera, Luciano Gondou, Maximiliano Romero.
DT: Pablo Guede
Vélez 0 (4): Tomás Marchiori, Joaquín García, Damián Fernández, Valentin Gomez, Tomás Cavanagh, Christian Ordoñez, Agustín Bouzat, Francisco Pizzini, Claudio Aquino, Thiago Fernández, Braian Romero
DT: Gustavo Quinteros
Cambios en el Segundo Tiempo: 59′ G. Veron ⇆ M. Romero; 59′ S. Montiel ⇆ J. Herrera; 60′ A. Rodriguez ⇆ K. Coronel; 64′ J. Mendez ⇆ F. Pizzini; 64′ L. Lobato ⇆ T. Fernandez; 73′ E. Mammana ⇆ T. Cavanagh (Lesion); 74′ S. Caseres ⇆ C. Aquino; 79′ L. Heredia ⇆ N. Oroz; 88′ T. Vecino ⇆ A. Bouzat; 89′ D. Batallini ⇆ A. Lescano;
Arbitro: Facundo Telló


