
Argentinos Juniors decepcionó nuevamente a su gente al quedar eliminado de la Copa Argentina en octavos de final. Con esta derrota, a manos de Huracán, el equipo de Pablo Guede prácticamente sentenció su año. En La Paternal, impera la necesidad de un “volantazo”.
Y paradójicamente, a la hora de analizar el encuentro, el Bicho no tuvo un desempeño tan malo como el que se venía repitiendo asiduamente. Intentó ser el protagonista y tuvo la voluntad de conseguir una victoria.
Pero a esta altura de los acontecimientos, eso ya no alcanza.
Y no alcanza porque su director técnico, Pablo Guede, harta. Fastidia con sus escasas variantes de juego, con el desaprovechamiento de las capacidades de sus jugadores y con su poca creatividad ante las alternativas que los rivales y los momentos de partido le ofrecen. Se queda corto en los planteos, le faltan respuestas y reincide en cambios en el once inicial que muchas veces perjudican las actuaciones individuales y grupales.
Es estéril continuar describiendo los déficits del entrenador cuando el 99% del mundo de Argentinos Juniors es capaz de notarlos. Su equipo no juega bien.
Y tampoco alcanza, porque los jugadores también recaen en malos desempeños.
Jonatan Galván tuvo quizás, su peor partido en Argentinos. En primer lugar porque facilitó el gol de Huracán y en segundo lugar porque (también responsabilidad del DT) al ser el jugador elegido para la salida del Bicho nunca se encontró con un compañero, erró los pases cortos y también los largos.
En el medio Alan Lescano dio mas vueltas sobre su eje que otra cosa, evitó el compromiso de acelerar el paso, no buscó un remate desde media distancia y generó muy poco juego ofensivo. Y lo mismo o incluso un escalón más bajo en cuanto a rendimiento, ocurrió con el capitán, Alan Rodriguez. A estos malos desempeños se sumó la noche regular de Nicolás Oroz.
Thiago Santamaría y Román Vega habrán realizado una decena de subidas y piques por las bandas que fueron absolutamente desaprovechados por la elección del técnico y de sus compañeros en continuar buscando el juego por el centro. El partido exigía jugar por los espacios que se abrían a ambos lados del campo de juego y ante la ausencia de Santiago Montiel, cuya venta fue anunciada por Independiente en el entretiempo (increíble y ofensivo), José Herrera y Matías Perelló eran los “cambios cantados”. Pero el entrenador una vez más, erró.
Continuó con su repertorio característico de poco vuelo futbolístico, pero con nuevos actores (Gastón Verón y Tomás Molina). A los 83´ llegaron recién los cambios y rápidamente dieron sus frutos.
El equipo nunca se entregó, es justo decirlo. Pero el desequilibrio llegó por el costado y en los pies de Matías Perelló. ¿Hace falta seguir aclarando donde estuvieron los errores?
Huracán había evitado ostensiblemente la responsabilidad de ser el protagonista durante todo el partido y el empate que permitió que las cosas se definan por penales al menos, le puso un poco mas de justicia a los 90 minutos.
Definición por penales, ganó Huracán y se acabó la Copa Argentina para Argentinos Juniors. Quedará en el recuerdo el grito desaforado del empate en la tribuna visitante del Libertadores de América y poco más de una noche en que la gente del Bicho fue la protagonista.
En La Paternal reina la bronca, es unánime el descontento con el entrenador y se exige a gritos su renuncia/despido.
No es una cuestión de resultados, algo que seguramente será utilizado como defensa por parte del DT y algún otro defensor de sus ideas. El problema es de fondo. El DT armó su plantel y no logró potenciar el juego de los jugadores que tuvo. En diciembre del año pasado, ya cuestionado por la gente del Bicho, recibió el apoyo de Cristian Malaspina quién deseó que a esta altura del año, los hinchas estemos pidiéndole disculpas por haber pedido que se vaya.
En el medio quedó una semifinal que tampoco sirve como consuelo (llegamos y nos fuimos por penales) pero la realidad es que se tiró a la basura en los 90 minutos.
En definitiva, quedan dos caminos por recorrer. O se va el técnico y se pega un golpe de timón capaz de renovar las esperanzas de hinchas y jugadores con un mercado de pases que todavía no está cerrado. O se sigue por esta vía, que conduce a un destino que muy probablemente se llame nuevamente decepción (con las consecuencias futbolísticas e institucionales que ello conlleve). Lo cierto es que en el día del 120 aniversario del club, para el Bicho, se acabó la temporada.
Sintesis:
Argentinos Juniors 1 (4): Diego Rodríguez, Thiago Santamaría, Francisco Álvarez, Jonathan Galván, Román Vega, Alan Lescano, Ariel Gamarra, Nicolás Oroz, Alan Rodríguez, Luciano Gondou, Maximiliano Romero.
DT: Pablo Guede
Huracán 1 (5): Sebastián Meza, Lucas Souto, Fabio Pereyra, Lucas Carrizo, Cesar Ibañez, Rodrigo Echeverría, Federico Fattori, Héctor Fértoli, Walter Mazzantti, Ramón Ábila, Rodrigo Cabral.
DT: Frank Kudelka
Cambios: 45′ T. Molina ⇆ M. Romero; 45′ W. Alarcon ⇆ R. Cabral; 65′ G. Veron ⇆ N. Oroz; 76′ F. Ramirez ⇆ R. Abila (Lesion); 83′ M. Perello ⇆ F. Alvarez; 83′ J. Herrera ⇆ T. Santamaria; 84′ S. Prieto ⇆ A. Lescano; 84′ F. Tobio ⇆ H. Fertoli; 90′ E. Ramirez ⇆ W. Mazzantti


