
Llegó en agosto del 2022 y debutó casi inmediatamente en aquel Argentinos Juniors de Gabriel Milito.
Se asombró del marco que presentaba el Estadio Diego Armando Maradona en el día de su debut.
–“Vengo de jugar en mi país con no más de 500 personas en la cancha”, nos confesó por entonces en las primeras notas que le hicimos.
Nadie o casi nadie tenía referencias de él y asombró con su juego y su dinamismo.
En poco tiempo se ganó el cariño de la gente.
Se transformó en referente, se enamoró del club, sintió que estaba en “su lugar en el mundo”, levantó el sentido de pertenencia como estandarte.
Regaló y firmó camisetas. Las ofrendó para fines solidarios y hasta concurrió a cumpleaños de pequeños hinchas que lo tenían como ídolo a los cuales los unía solo eso, la idolatría hecha pasión.
Se dejó cautivar por la simpleza de nuestra gente, se sintió uno más de nosotros, de nuestra gran familia.
Nos confesó situaciones personales que por momentos le hicieron mermar en parte su rendimiento pero las enfrentó y las resolvió con la ayuda de su compañera de vida y la fuerza del amor hacia sus hijos.
Sin que nada le pese se calzó la cinta de capitán heredada ni más ni menos del jugador que ostenta el récord de partidos jugados en nuestro club luego de más de 11 años de trayectoria.
Sufrió lesiones pero resignó descansos para recuperarse y poder brindarse a pleno.
Salió enérgicamente a defender a un compañero de equipo cuestionado que estaba pasando por un momento personal muy complicado y nos hizo recordar que el jugador de fútbol es también una persona al que la vida y sus desafíos lo atraviesan.
Se bancó las críticas y se ganó nuevamente el cariño de la gente.
Y finalmente lloró. Lloró frente a nuestras cámaras un llanto acongojado porque vio escurrirse de las manos la ilusión que todos compartíamos en esa noche de penales, llena de injusticia por lo hecho hasta ahí, sinsabores que cada tanto depara este deporte maravilloso.
La letra fría dice que, nuestro Capitán, Alan Rodríguez, el jugador uruguayo que llegó hace 3 años proveniente del Boston River de Uruguay, que jugó 93 partidos en Argentinos Juniors convirtiendo 8 goles y brindando 5 asistencias, fue transferido al SC Internacional de Brasil por el 60% de sus derechos económicos con una obligación de compra de otro 20% por objetivos y que El Semillero del Mundo se quedó con un 10% de su pase y el 10% restante sigue en poder del Boston River.
Éxitos Alan querido. Ojalá que en algún tiempo podamos titular una nota, en esta misma página, con algo así como…
Y un día volvió…¡Gracias uruguayo!


