
Argentinos Juniors avanzó a las semifinales de la Copa Argentina al derrotar a Lanús por 1 a 0 en la cancha de Racing. El equipo de Nico Diez debió batallar contra un rival que le propuso un fuerte desafío físico y mental que se vio multiplicado en varias ocasiones por el mal desempeño del árbitro Darío Herrera.
Los partidos de Copa son distintos a los del torneo, se juegan de otra manera y se viven con más pulsaciones tanto fuera como dentro de la cancha. Y lo ocurrido ayer en Avellaneda no fue la excepción.
En primer lugar, porque en la tribuna de Argentinos la jornada se vivió como una fiesta, a diferencia de aquellas fases definitorias que se sufrieron durante el ciclo de Pablo Guede en las que, a pesar de alcanzar partidos de eliminación directa, en el fondo cada uno sabía que el juego desplegado por el Bicho no representaba los valores del club y la motivación para lograr el objetivo estaba dada más por la estrella a conseguir que por el futbol desplegado. Pero en esta ocasión la expectativa está dada además de la estrella, por un futbol que representa los valores del hincha. Este equipo, encabezado por Nico Diez encarna en gran parte al hincha del Bicho al que no le dan lo mismo las formas.
Argentinos salió a la cancha una vez más buscando ser protagonista y lo logró en gran medida. El planteo inicial propuesto por su entrenador tuvo su cuota de osadía al sumar a Lautaro Giacone al equipo y esta formación, de índole ofensiva, buscó y logró en gran parte someter a Lanús a fuerza de centros, desbordes y asociaciones rápidas siendo el disparo de media distancia quizás, el único pendiente.
Tanto fue el dominio que promediando el primer tiempo el Bicho ya merecía ir arriba en el marcador, algo que finalmente se dio faltando 9 minutos para el descanso, cuando no, a través de Tomás Molina. También es justo mencionar que el rival se enfrenta a una competencia hasta ayer, triple, que lo obliga a alternar jugadores en el equipo titular para cuidar piernas.
El segundo tiempo trajo pasajes de zozobra y pérdida de dominio de la pelota. El equipo pareció desordenarse y esto hizo que Lanús se agrande en el terreno de juego. Entendiendo siempre que el que trabaja en la semana con los jugadores es el entrenador, no deja de ser inoportuno evaluar los cambios realizados dado que no lograron, con excepción del ingreso de Tobías Ramírez cerca de los 20 minutos, que el equipo encuentre el equilibrio que mostró durante la primera mitad.
Es importante tomar nota sobre el flojo ingreso de Emiliano Viveros (que no arrastra un buen semestre en líneas generales) y también sobre el error que se produjo al utilizar las ventanas dejando al equipo imposibilitado de un último cambio cuando las piernas no daban más.
Pero más allá de estas cuestiones, que sin dudas serán trabajadas en la semana por el cuerpo técnico, lo cierto es que Argentinos se plantó ante Lanús como un equipo con hambre de gloria. Y esa actitud, sumada a las individualidades que supieron marcar la diferencia; hicieron que el Bicho sea un justo ganador.
En encuentros como el de anoche es justo mencionar los nombres particulares que trabajaron muy bien, con Matías Giménez Rojas sobre el resto y otras grandes actuaciones como la de Federico Fattori (que volvió a jugar como aquel del primer semestre), el ya mencionado Tomás Molina, Leandro Lozano, la saga central, Hernán López Muñoz y Alan Lescano (especialmente como recuperador) y un muy buen trabajo de todos los restantes, incluido Sebastián Prieto (aunque se mostró evidentemente fulminado físicamente al promediar la segunda etapa).
Se ha destacado a todos los jugadores porque se han “pelado el lomo” para conseguir la victoria. Justo es decirlo y justo fue el desahogo final con gritos de euforia por parte de estos y por supuesto, del gran publico que una vez más, acompañó al Bicho en un nuevo paso, muy firme, hacia un objetivo colectivo.
Tocará ahora bajar los decibeles y pensar en el torneo local, será difícil, pero con la zanahoria de las semifinales a la vuelta de la esquina, clasificar entre los ocho es totalmente plausible.
Síntesis:
Argentinos Juniors (1): Diego Rodríguez, Leandro Lozano, Francisco Álvarez, Erik Godoy, Sebastián Prieto, Alan Lescano, Lautaro Giacone, Federico Fatori, Matías Giménez Rojas, Hernán López Muñoz y Tomás Molina.
DT: Nicolás Diez
Lanús (0): Nahuel Losada, Sasha Marcich, José Canale, Carlos Izquierdoz, Gonzalo Pérez, Dylan Aquino, Agustín Medina, Agustín Cardozo, Eduardo Salvio, Rodrigo Castillo, Alexis Canelo
DT: Mauricio Pellegrino
Goles: 36m. Tomás Molina
Amarillas: 25m. Izquierdoz y 80m. Cardozo en Lanús. 74m. Gómez en Argentinos
Rojas: No hubo
Cambios en Argentinos: 57m. Gómez por Giaccone, 73m. Viveros por López M., 73m. Ramírez por Álvarez, 81m. Gho por Molina.
Cambios en Lanús: 46m. Munoz por Izquierdoz, y Moreno por Canelo, 64m. Méndez por Pérez, 72m. Bou por Medina y 81m. Segovia por Aquino.
Árbitro: Darío Herrera
Estadio: Presidente Perón (Racing)


