Nos vemos el domingo

Argentinos Juniors derrotó a Huracán en el Diego Armando Maradona por 1 a 0 y ya se prepara para vivir otra semifinal, otra jornada para poner a prueba los corazones de todos. El gol de la victoria lo hizo Tomás Molina en el primer tiempo del alargue, cuando las piernas ya pedían auxilio y la cabeza empezaba a decidirlo todo.

Se sabía que era un partido difícil y también era sabida la supuesta “ventaja” que podía tener Argentinos por el desgaste del Globo en su batalla previa con Boca. Pero cuando la pelota empieza a rodar, las etiquetas se caen: cada partido escribe su propio libreto. Y lo del martes a la noche no fue una excepción.

Fue, ante todo, un duelo táctico. Tanto Nicolás Diez como Diego Martínez plantearon un encuentro físico, de esos que se juegan con el cuerpo y se ganan con la concentración. El plan fue claro: ensanchar la cancha, hacer correr al rival, forzarlo al error. Consecuencia directa: un primer tiempo con poco brillo y menos situaciones.

Diez leyó rápido lo que pedía el partido. Entendió que Hernán López y Facundo Jainikoski habían quedado bien controlados, lejos de su mejor noche, y no esperó “a ver si arrancaban” en el complemento: movió el banco en el entretiempo. Entraron Giaccone y Morales con la misión de cambiarle el pulso al equipo, y lo lograron: Argentinos pasó a ser el más ambicioso de los dos. Aun así, la chance más peligrosa del segundo tramo fue de Huracán, en una pelota parada que parecía gol cantado… hasta que apareció una de las figuras de la noche, el chileno Brayan Cortés, para sostener el cero en el arco del Bicho con una atajada milagrosa.

Y llegó el alargue, con su verdad inevitable: cansancio, espacios y errores que se pagan caro. Ahí Argentinos mostró algo que no siempre tuvo: paciencia. Un rasgo notorio si lo comparamos con el equipo del año pasado y con el de comienzos de este. Esta vez no se apuró, no se nubló, no se desesperó. Esperó su momento. Y cuando apareció, lo aprovechó: Asistencia de Leandro Lozano, cabezazo de Molina y desahogo.

Se dio un paso más en busca de la redención; queda uno más para volver a vivir una final. Hay señales claras de madurez en el cuerpo técnico y en el plantel. Y en estas instancias, cuando todo se define por detalles, eso puede ser el diferencial que tanto se necesita para volver a ilusionarnos.

Nos vemos el domingo.

Síntesis:

Argentinos Juniors (1): Brayan Cortés; Leandro Lozano, Francisco Álvarez, Román Riquelme, Sebastián Prieto; Alan Lescano, Federico Fattori, Nicolás Oroz; Hernán López Muñoz, Tomás Molina y Facundo Jainikoski. DT: Nicolás Diez.

Huracán (0): Hernán Galíndez; Ignacio Campo, Hugo Nervo, Lucas Carrizo, César Ibáñez; Lucas Blondel, Emmanuel Ojeda, Facundo Waller, Facundo Kalinger; Leonardo Gil y Jordy Caicedo. DT: Diego Martínez.

Gol: en el primer tiempo suplementario, 4m Tomás Molina (AJ).

Amonestados: Federico Fattori (AJ); Lucas Blondel, César Ibáñez, Ignacio Campo y Jordy Caicedo (H).

Árbitro: Fernando Echenique.

VAR: Hernán Mastrángelo.

Estadio: Diego Armando Maradona.