Por fin

Argentinos obtuvo una victoria clave en la lucha por la cima de la tabla anual y por ende, por el campeonato. Venció por 1 a 0 a Banfield en calidad de visitante y con este 1 a 0, acumuló 7 partidos consecutivos frente al “Taladro” en los que se queda con los tres putos.

Y cuán importante fue para que esto ocurra, la posibilidad de que Argentinos cuente con su hinchada acompañándolo. El público visitante se hizo sentir durante los 90 minutos y seguramente transmitió tranquilidad a un equipo que necesitó sentirse “en casa”, para volver a ganar. Porque a pesar de que Banfield sólo había logrado sumar 3 victorias en todo el campeonato, para Argentinos el problema pasaba por resolver sus propias falencias e incapacidades.

Y algo de esto, aunque sea levemente, se vio.

El Bicho volvió a tener mayor posesión (acumulaba dos encuentros en donde la pelota había sido dominada mayormente por su rival) y esto le permitió por un lado, evitar que Banfield busque el arco de Cortes y por el otro, buscar algo más de juego ofensivo. Es evidente que al equipo “no le sobra nada” y que los dirigidos por Diez juegan más con el corazón que con futbol. Es que ha perdido mucha jerarquía y tras la salida de Alan Lescano, sufrió mucho en su creación de juego asociado.

Pero cuando los partidos no logran ser resueltos a través de grandes jugadas, es preciso que aparezca al menos, algun arrojo individual. Y esto es algo que tampoco venía ocurriendo en el partido (ni en el campeonato) hasta que ingresó Matías Giménez Rojas, jugador que supo ser fundamental y protagonista en los partidos en los que el Bicho “voló” y que está buscando su mejor estado físico luego de su lesión. El sanjuanino quebró la defensa y definió como el gran goleador que Argentinos necesita. 

Y aunque también hubo otros puntos de buen rendimiento como Francisco Álvarez, Franco Vázquez y el siempre regular, Nicolás Oroz, lo cierto es que más allá de alguna jugada aislada, el equipo supo mantener el ritmo que el partido necesitó luego de la ventaja para llegar al final sin demasiados sustos.

El Bicho ganó de visitante y es noticia, pudo por fin ganar un partido clave y volvió a liderar la tabla anual junto con Boca tras el empate de Independiente Rivadavia. Diez y su plantel tienen 9 días de descanso para prepararse y esperar un duelo en el que no puede darse el lujo de perder puntos. Una victoria ante Independiente Rivadavia no sólo que lo sostendrá en la cima de la tabla sino que también puede prácticamente sentenciar la clasificación a la Copa Libertadores 2027. Una victoria ante su verdugo del 2025 será el golpe de mesa que lo inflará de confianza para pelear por los últimos seis puntos y quien sabe, la soñada estrella.

¿Será que será posible?…

Síntesis:

Banfield (0): Diego Rodríguez, Juan Alfaro, Santiago Daniele, Nicolás Meriano, Luis Abraham, Santiago Esquivel, Lautaro Gómez, Davis Salazar, Adrián Balboa, Federico Medina, Tomás Adoryan

DT: Pedro Troglio

Cambios: 73m. L. Pinero por D. Zalazar – 73m. M. Hernández por L. Gómez – 79m. S. López por F. Medina – 80m. N. Pais por J. L. Alfaro – 86m. F. Anselmo por S. Esquivel

Gol: No hubo

ARGENTINOS JUNIORS (1): Brayan Cortés, Franco Vázquez, Francisco Álvarez, Franco Paredes, Sebastián Prieto, Facundo Gutiérrez, Facundo Carrizo, Diego Porcel, Nicolás Oroz, Tomás Molina y Gastón Verón.

DT: Nicolás Diez.

Cambios: 57m. M. Giménez por T. Molina – 83m. K. Coronel por G. Verón – 89m. E. Godoy por F. Carrizo – 89m. F. Jainikoski por D. Porcel

Gol: 66m. M. Giménez

Árbitro: Sebastián Zunino
Asistentes: Adrián Delbarba y Maximiliano Castelli
Estadio: Florencio Sola