
Argentinos Juniors venció por 1 a 0 a Independiente Rivadavia en el Diego Armando Maradona. El equipo de Nico Diez mantuvo así el liderazgo de la tabla anual (junto con Boca) y se prepara para la definición en las últimas dos fechas de la fase regular del torneo.
Anoche se vivió una verdadera final, tanto el Bicho como su rival jugaron con la entrega y la agresividad que un partido decisivo requiere y en el golpe por golpe Argentinos pudo quedarse con tres puntos importantísimos.
Si algo dejó claro este partido (aunque ya era evidente desde hace varias fechas) es que el Bicho ha realizado una profunda metamorfosis en su identidad, la vistosa producción futbolística de lo que supo ser el equipo de Diez se ha transformado en un mayor pragmatismo en virtud del desarme que ha sufrido el entrenador a través de la venta de medio equipo titular.
Y esto tiene una arista negativa muy palpable, se produce menos y se sufre mucho más, el primer tiempo de anoche fue claro, Argentinos fue menos que Independiente. La “Lepra” lo doblegó en todo el terreno, allí donde había uno de negro, había dos o tres de blanco que no lo dejaban jugar, el equipo de Berti recuperaba y salía rápido hacia el arco de Cortes… generó varias situaciones de gol e incluso llegó a convertir, aunque por suerte el tanto fue anulado por el VAR ya que el delantero estaba en off side.
La gran actuación del Chileno hizo que el entretiempo llegara sin diferencias en el marcador para ambos equipos y la tensión de la trifulca posterior vaticinaba un segundo tiempo complicado. Pero las dudas sobre el mal rendimiento de la primera parte quedaron rápidamente disipadas, el equipo cambió la cara.
Ya sea por los ajustes de Diez en el descanso como por el producto de una merma física del equipo mendocino, lo cierto es que el Bicho comenzó a protagonizar más las acciones. Si en el primer tiempo todas las pelotas aéreas eran ganadas por la visita, en el segundo período, fueron ganadas por el Bicho. Lo mismo en las pelotas divididas y también en los duelos individuales.
Hay veces que las victorias se construyen desde el funcionamiento del equipo, anoche, sin embargo, fueron las individualidades las que fueron contagiando al resto y a un Diego Armando Maradona colmado que cumplió con su parte para que el equipo levante.
Estos nombres personales fueron el ya mencionado Cortes, Nicolás Oroz y Sebastián Prieto. En un segundo escalón se destacó Francisco Álvarez y en menor medida Diego Porcel (por su entrega)…
En definitiva, se vivió un fuerte desahogo y la victoria se sintió como una suerte de revancha (por aquella final perdida en Córdoba) pero principalmente como el empujón anímico necesario para ir a buscar la hazaña.
Argentinos sabe ahora que aún sin ser la mejor versión de si mismo y aún sin lograr ser superior a sus rivales, se puede ganar y se puede competir. Quedan dos finales más.
Sintesis:
ARGENTINOS JUNIORS (1): Brayan Cortés, Franco Vázquez, Francisco Álvarez, Franco Paredes, Sebastián Prieto, Facundo Gutiérrez, Facundo Carrizo, Diego Porcel, Nicolás Oroz, Matías Giménez Rojas y Gastón Verón.
DT: Nicolás Diez.
Cambios: 29m. E. Godoy por F. Vázquez – 74m. T. Molina por M. Giménez – 82m. K. Coronel por G. Verón – 82m. M. Mendoza por F. Carrizo
Gol: 67m. S. Prieto
Independiente Rivadavia (0):Nicolás Bolcatto, Alex Vigo, Leonard Costa, Diego Osella, Juan Elordi, Tomás Bottari, José Florentín, Matías Reali, Gonzalo Ríos, Matias Fernández, Alex Arce
DT: Alfredo Berti
Cambios: 67m. L. Bucca por G. Ríos – 70m. L. Sequeira por M. Reali – 78m. R. Atencio por T. Bottari – 78m. F. Sartori por J. M. Elordi
Árbitro: Darío Herrera
Estadio: Diego Armando Maradona


