Conociendo a Carlos Balcaza, un histórico de Argentinos (2ª parte)

Hoy entregamos la segunda y última parte de la nota con Carlitos Balcaza, el empleado más antiguo de nuestra institución, 51 años colaborando con Argentinos Juniors, que hoy en día sigue en actividad.

¿Ya leíste la primera parte de esta nota?   No te la pierdas 

Carlitos definió a Francis Cornejo en pocas líneas: “La palabra justa para él es Formador, él fue un formador de Argentinos. Siempre decía que lo que más amaba en este mundo era a su madre y a AAAJ, y eso se vio en todo momento. Un tipazo que dió la vida por nuestro club”. 

Avanzando en la historia de nuestro querido Argentinos, llegamos a los años 84/85, en donde a Carlos le tocó vivir las hazañas de aquel equipo desde adentro. “En aquella época uno no pensaba llegar a tanto, pero veníamos formando un buen equipo desde el año 80/81, con Labruna a la cabeza; había muy buen juego, y económicamente estábamos muy bien. Se vislumbraba que Argentinos podía llegar a ganar el campeonato, pero nunca se pensó en ganar la Libertadores. Esto, sumado a que empezamos a sacar muchos jugadores, hizo que en lo económico se mantuviera bastante bien”. 

Carlitos asegura que esa época fue la mejor en la historia de Argentinos. “Aquellos años fueron gloriosos, por la importancia que teníamos a nivel nacional e internacional, y también porque cuando jugábamos en Ferro, hinchas de otros clubes nos venían a ver, disfrutaban viendo el juego de nuestro Argentinos. Eso era magnífico”. 

Diego mostró su mejor fútbol aquí, en el Bicho. “Yo creo que nosotros vimos al mejor Maradona. El Diego de Primera fue un astro, pero para mí mostró su mejor versión en las Divisiones Inferiores. Lo que jugó aquí fue único e impresionante”. 

Tantos años dedicados a Argentinos generan relaciones de amistad únicas, amigos que te deja el fútbol. “Soy muy amigo de Sanzotti, a quien tuve en Novena, y salimos campeones. También me llevo genial con el Chino Batista, Cristian Zermatten, y Diego Gómez; tengo muy buena relación con Riquelme, con Ledesma… Estas amistades son lo más lindo que te deja el fútbol”. 

Anécdotas sobran… Carlos recuerda una, ni mas ni menos que con Juan Román Riquelme. “Hay algo que me quedó grabado. Fuimos a jugar a Italia, a un torneo de Juveniles, y llegamos a la final con la Roma, que por supuesto era el favorito. En aquella época, Argentinos no era lo que es ahora, me acuerdo que el día que teníamos que jugar la final, hicimos el entrenamiento en la misma cancha que el rival. Media cancha era para ellos, y la otra mitad la ocupábamos nosotros. Resulta que aquel día hacia frío, y la gente de la Roma tenía unos camperones espectaculares, ropa de primer nivel en comparación con la nuestra. De repente, un jugador de Argentinos me toca la espalda y me dice: “No los mire más, no se aflija, Carlitos, que esta noche les pasamos el trapo”. Era Román. Y así fue, ganamos y él salió elegido el mejor jugador del torneo”. 

Por último, Carlos nos contó qué representa Argentinos para él. “Mi vida es Argentinos. 51 años aportando mi granito de arena para hacer un club cada vez más grande. Es mucho tiempo, durante el cual conocí y me relacioné con gente hermosa. Hoy en día no me imagino una vida sin tener a Argentinos de por medio”.