“Porque los jugadores… me van a demostrar…”

Analizamos, la victoria ante Racing, que dejó más que 3 puntos.

Apelo a este título, con clara alusión tribunera, porque no se puede soslayar, para analizar este partido, todo lo que se vivió en los días previos al encuentro en el ámbito del plantel y el cuerpo técnico.

Porque el del pasado lunes era un partido que funcionaba como termómetro para saber qué tanto había afectado al equipo lo acontecido con un jugador como Gabriel Hauche, referente fuera y dentro de la cancha. 

Y en esta oportunidad los jugadores del Bicho demostraron estar por encima de los acontecimientos que suponían un malestar general, y salieron al verde césped del DAM a “llevarse puesto” al rival de turno con actitud y entrega, y vaya si lo lograron. 

A los 12 minutos de juego ya estaba en ventaja de 2 goles arriba, gracias a la muy buena acción de Javier Cabrera, la justeza del cabezazo de Kevin Mac Allister, a la salida de un corner brillantemente ejecutado por Gabriel Carabajal y la pasiva complicidad de la defensa académica. 

Argentinos evidentemente, al menos en esta etapa, se siente mas cómodo enfrentando a equipos de los denominados “grandes”, porque son éstos los que tienen que salir a buscar el partido, a hacerse protagonistas, y no lo esperan cerrados en zona defensiva, obstruyendo todos los caminos hacia el área rival. 

Intuyendo ésto, el DT del Bicho apeló a un esquema un tanto mas conservador, pero a todas luces mas eficaz, con un solo delantero de punta como Nicolás Reniero, asistido por Gabriel Carabajal y Gabriel Florentín en función de doble enganche. 

 Mantuvo bien abiertos a Elías Gómez por izquierda, y por derecha a Javier Cabrera, de gran partido, con gol incluido, quién al fin recordó que, aprovechando su gambeta, también puede animarse a encarar el área con pelota dominada y no sólo tirar centros llovidos y anunciados. 

En el medio se vio la mejor versión, hasta ahora, de Enzo Kalinski quien, hasta que le dio el aire, auxilió eficazmente a un Franco Moyano que se paraba unos metros delante de los defensores para aportar, con buen criterio, a una atenta y sólida línea de tres que tuvo en Kevin Mac Allister su punto más alto, no sólo poniéndole candado a su sector, sino también incursionando con intensidad y despliegue en campo rival. 

El conjunto de Avellaneda propuso una presión alta, muy similar a lo que se acostumbra a ver en el equipo de Milito, pero esta vez el Bicho, inteligentemente y sin la tan mentada tenencia ociosa, esperó al rival cerrándole todos los espacios en forma escalonada, saliendo con más agresividad y profundidad de lo demostrado en los últimos encuentros, en busca del arco defendido por el chileno Arias. 

De esta manera, Federico Lanzillotta se convirtió en un espectador privilegiado del encuentro, ya que recién a los 34 minutos del 1er tiempo tuvo un sobresalto, producto de un fallido rechazo de Miguel Ángel Torren que pegó en el travesaño, esta situación, y un disparo de media distancia de Tomas Chancalay, que controló en dos tiempos, fueron las únicas aproximaciones del equipo de Claudio Úbeda en todo el partido. 

Quedan 6 días para planificar el viaje a Rosario, en donde lo espera el irregular Central, y en donde el conjunto de La Paternal intentará conservar la buena imagen del partido contra Racing, sabiendo que en la otra fecha se reencuentra con su público en el DAM, luego de una larga espera y mirando de reojo el partido que, por Copa Argentina contra San Telmo, en San Nicolás, lo deposite en una semifinal para verse con un Boca que viene a todas luces en alza.