Análisis de la victoria ante Colón: ¡Es por ahí!

Argentinos jugó a lo Argentinos y ganó categóricamente

En una de las mejores presentaciones de la era Milito, Argentinos Juniors venció al último campeón de la Liga Profesional por 3 a 1. Salvo los últimos 10 minutos del 1er tiempo, en donde el equipo sabalero logró apenas emparejar el juego, el resto del partido fue total y absolutamente del conjunto local.

En un vibrante e intenso partido en donde la mitad del terreno de juego fue una zona de transición del balón, los Bichos Colorados esta vez fueron directos y profundos y maniataron a los dirigidos por Eduardo Domínguez que sólo encontraron en esos minutos de paridad la posibilidad de conseguir un empate a todas luces inmerecido.

Con un Federico Lanzillotta que se mostró mucho más seguro que unos días atrás en tierra tucumana y una línea de tres casi sin fisuras, salvo una pequeña desatención en el gol de Rodrigo Aliendro, destacándose la figura de Pablo Minissale que con su prestancia y sobriedad hace olvidar que tiene apenas un puñado de partidos en Primera.

En el medio Franco Moyano ubicado como único mediocampista central se encargó de interceptar todo balón que pasaba cerca suyo para cederla con criterio a los dos enganches, Gabriel Florentín arrancando desde unos metros más atrás y Gabriel Carabajal que con su despliegue, su buen trato de pelota y su buena pegada volvió a pedir pista para jugar desde el arranque.

Todo se facilitó un poco más con la expulsión del ya mencionado Aliendro y es ahí donde el equipo demostró otra vez que sabe sacar ventaja de esa situación, sabido es que no siempre se da la premisa en el fútbol que el equipo que se queda con un hombre de más en cancha se le facilitan las cosas porque muchas veces pasa todo lo contrario.

Párrafo aparte para los dos extremos y los dos delanteros que se han buscado y complementado de manera efectiva durante casi todo el partido.
Tanto Elías Gómez como Javier Cabrera se cansaron de desbordar por sus laterales sin olvidarse de dar una mano a la hora de retroceder para recuperar el balón y a la vez Gabriel Ávalos, volviendo de a poco a su nivel, bajando cuanta pelota venía por el aire para pivotear con un Nicolás Reniero, la figura del partido, con un despliegue por momentos conmovedor.

Entre todos ellos convirtieron al arquero Leonardo Burián, en la figura del conjunto santafecino.
Bien los cambios, sobre todo Jonathan Gómez que tomó la lanza y desequilibró con su verticalidad, Matías Romero que demostró que su lugar en la cancha es como volante interno, Luciano Gómez que en su primer desborde por derecha posibilitó con su habilitación el golazo de taco de Reniero y Mateo Coronel, el “suplente” que desequilibra a fuerza de velocidad y precisión.

Jugadores y cuerpo técnico, ES POR AHÍ, recuperando la memoria, poniendo a los mejores que estén al momento de cada presentación en sus correspondientes ubicaciones dentro del terreno de juego, con intensidad, con volumen y juego directo, sin ociosidad en el traslado.

Se vienen dos paradas bravísimas en el torneo. De pasarlas bien, jugando así, se abonará el terreno para llegar desde lo anímico en la mejor forma a Mendoza por la semifinal de Copa Argentina.