De pie

Argentinos Juniors culminó su participación en La Copa Libertadores al caer eliminado por Fluminense en octavos de final. El equipo de Gabriel Milito cayó de pie, haciendo un buen partido teniendo en cuenta que el equipo titular estaba plagado de “anormalidades”; un arquero debutante, sin su capitán y estandarte en la defensa, sin poder contar con su arma goleadora, con un lateral derecho “improvisado”, sin Mariano Bíttolo, titular en el partido de ida y con un árbitro absurdamente localista y carente de ética.

En el mano a mano, el Bicho no fue menos que su rival. Dominó todo el partido a Fluminense (hasta el gol) al punto que sus propios hinchas mantuvieron el silencio, junto con algunos chiflidos, durante 85 minutos. Sin embargo, no logró transformar esa superioridad en situaciones de peligro y cuando estuvo en condiciones de hacerlo, falló en los últimos metros.

Como contrapartida, el equipo local, que se escudó en el árbitro durante todo el encuentro, aprovechó la primera situación de peligro que generó y sentenció el partido cuando los penales parecían al alcance de la mano.

Las razones de la derrota, a grandes rasgos y con la mente fría, pueden encontrarse principalmente en el desafortunado desenlace del partido de ida y luego en la gran cantidad de adversidades, ya sabidas, que lo condicionaron para disputar este encuentro.

De cada experiencia se aprende y Argentinos con orgullo podrá sacar pecho de cómo se va eliminado de una Copa Libertadores que desde el inicio se presentó complicada y cuesta arriba.

En toda la Copa, los jugadores demostraron un compromiso destacable y el DT una capacidad superlativa para obtener un funcionamiento que pocas veces se vio en La Paternal durante tanto tiempo seguido.

Para el futuro, se deberá desmitificar “lo épico” y “la mística”, o al menos complementarlo con un plantel acorde y una capacidad extra para no repetir los errores (que los hubo y no fueron pocos) que derivaron en esta eliminación directa que, de todas maneras, con un referí parcial, tal vez no se hubiera dado de igual forma.

Que quede claro, Argentinos luego de todo lo acontecido, no tenía “jugadores” para ir a ganar el partido llevándose por delante al Fluminense. Pagó caro errores concretos, tanto en la ida como en la vuelta y quedó eliminado.

Párrafo aparte merece una nueva pérdida de cordura de Gabriel Milito, porque más allá de la calentura entendible por la alevosa animadversión por parte del árbitro para con Argentinos, el máximo referente del equipo no puede hacer exactamente lo contrario a lo que la situación amerita, con no menos de 10 minutos por delante y con jugadores que lo necesitan para no caer ridículamente en su misma espiral de nervios. Lamentablemente no logró combinar el gran acierto táctico que tuvo con su propia disciplina.

A trabajar pensando en lo que viene, que no es poco. Argentinos tiene chances concretas, muy concretas de hacerse con la Copa Argentina. Si los jugadores logran replicar el desempeño que tuvieron en esta Libertadores, la final está al alcance de la mano. A transformar la bronca en incentivo y a demostrar que esta historia puede tener un final feliz.
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Síntesis:

Fluminense (2): Fábio, Samuel Xavier, Nino, Felipe Melo (59′ M. Martinelli), Diogo Barbosa, Marcelo, Ganso (60′ D. Barbosa), André, Lima (71′ Danielzinho), Jhon Arias, Germán Cano (91′ M. Santos), Keno (71′ J. Kennedy).
DT: Fernando Diniz Silva

Argentinos Juniors (0): Miguel Acosta, Pablo Minissale (91′ L. Heredia), Marco Di Cesare, Lucas Villalba, Alan Rodríguez (92′ G. Veron), Franco Moyano, Federico Redondo, Javier Cabrera (91′ R. Cabral) , Santiago Montiel, Francisco González Metilli (83′ F. Dominguez) y Luciano Gondou (55′ T. Nuss).
DT: Gabriel Milito.

Árbitro: Alexis Herrera (MAL)

Estadio: Maracaná, Fluminense.

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