El Día D en la Argentina

Argentinos Juniors: Fiesta en el Polideportivo  Para los hinchas del Bicho que no pudimos viajar a Brasil, el día comenzó raro. Ansiedad, mucha ansiedad; recién eran las 7 de la mañana… uno se preparaba para ir a trabajar y pensaba en lo que iba a vivir a la noche en Las Malvinas… ¿estarán metidos en el partido?, ¿llevo un buzo por si refresca?, ¿habrá carbón?, ¿cuánto afectará lo de Ortigoza…?, ¿qué como, hamburguesa o bondiola?
  En el trabajo, uno se hacía el espacio para consultar las webs, para escuchar la radio, para entrar en Facebook y ver el ánimo de los demás Bichos, para saber si uno era el único loco o éramos un montón los que habíamos decretado en nuestros cerebros que hoy es Domingo, hoy es el día de Argentinos.
  Ir para allá y mirar el reloj, venir para acá y volver a mirar el reloj. ¡Basta, no se aguanta más, me voy al club!!!  ¡Pero son las 5 de la tarde! ¿Qué importa?, me voy igual.
  Llego al Polideportivo, y en la equina de Punta Arenas y Gutemberg había dos Bichitas con la pilcha de Argentinos, sentadas en el piso, matando el tiempo.
  Me suena el celu una y otra vez, la pregunta era la misma: ¿Cuándo vas para el club? La respuesta, una sola… “Ya estoy acá”, del otro lado se escuchaba un… “Uhhh!, salgo para allá”.
  Por eso no era de extrañar que ya a las 19 horas hubiera más de un centenar de hinchas, con banderas y camisetas, por los quinchos del club.
  El armado de la pantalla en el Globo iba sobre rieles, Oscar Madoni trabajaba a destajo.
  A las 20 hs ya superaban largamente las 400 personas, y el lugar estaba ya acondicionado. A las 20:30 pareció que las puertas se abrieron de golpe, y comenzaron a llegar hinchas por todos lados, a las 21 hs el clima era tremendo: bombos redoblantes, cánticos, muchos cánticos, y cerca de mil fanáticos, le ponían color y calor a una noche distinta. Muchas familias, muchos niños y muchas mujeres, hacían atípica la postal.
  Sale Argentinos y sólo faltaron los papelitos, el penal al minuto no cobrado y el gol no convalidado, no aminoraron el aliento, que se transformó en explosión a los 43 minutos, con el gol de Franco Niell. El entretiempo fue una fiesta. Choris, patys, sanwchitos de fiambre y pan lactal era la cena de esa fiesta que se vivía a pleno. Comienzo del segundo tiempo. Angustia con el empate, festejos nuevamente, y desazón con el nuevo gol carioca, pero todos veían a un equipo con alma en la cancha, y lo transmitía a todos los que estábamos ahí, mirando la pantalla gigante a miles de kms de la cancha. Por eso el empate nos quedó como inmerecido, recordábamos el penal no cobrado, y el gol no convalidado, pero también rescatábamos a Basualdo, a Franco Niell, a Saucedo y el buen planteo de Pedro Troglio.
  Terminó el día, nos quedamos acomodando todo, y ligamos algunas porciones de pizzas de los hinchas que se quedaron comiendo en los quinchos al final del partido.
  A la gente que trabaja en Polideportivo “Las Malvinas” le pedimos disculpas por no colaborar en la limpieza total del lugar, pero, ya de madrugada, nos fuímos rápido para ver la repetición del partido por Fox.
  ¿Estaremos locos?

 

Para Argentinos Pasión, Alejandro Giordano
Donde está el Bicho está Argentinos Pasión
Donde está el Bicho
está Argentinos Pasión
8 años junto a vos