Sello Dabove

Puntos a favor y en contra del técnico que logró conseguir la mayor cosecha de puntos en un torneo local de Primera División desde aquel Argentinos Campeón en 2010 hasta hoy.

Hace tiempo que el Bicho no conseguía una colección de puntos tan importante, y el objetivo de esta nota es detallar algunos puntos clave que hablan sobre el estilo de este equipo, y el sello que Diego Dabove le aportó a un Argentinos Juniors que hace poco más de un año deambulaba por la última posición con un promedio que lo acechaba, y hoy es revelación.

PUNTOS a FAVOR: 

Manejo de grupo: A pesar de ser conocido públicamente hace poco tiempo, Dabove tiene una extensa carrera como entrenador (desde el año 2000). Durante el 80 por ciento de su carrera se dedicó a ser entrenador de arqueros y ayudante de campo, trabajando para distintos cuerpos técnicos (Néstor Gorosito, Miguel Ángel Russo, Osvaldo “Chiche” Sosa, Américo Gallego, y Sergio “Checho” Batista, entre otros). En esa extensa etapa estuvo siempre acostumbrado a estar muy cerca del jugador. Comunicarse, y trabajar desde lo anímico, para potenciar y acompañar procesos con distintas ideas. No se habla mucho de esta virtud porque pocos conocen su historial, pero no es casual que hoy logre que algunos de sus jugadores alcancen el tope de sus rendimientos individuales. Algunos ejemplos podrían ser: Gabriel Hauche (venía de jugar poco en el fútbol colombiano), Elías Gomez (no tenía lugar en Central), ó Franco Moyano (no era tenido en cuenta en San Lorenzo). Está claro que uno de sus puntos fuertes como entrenador es el trato hacia sus dirigidos, que por lo general es muy ameno, cercano e integrador.

Presión e intensidad: Estos adjetivos sonaron a lo largo del último año en los medios como dos de los atributos destacados de este plantel. Quizás el aspecto que convierte a este Argentinos en un duro rival es la presión y el ahogo que ejerce sobre sus rivales, arma importante en el aspecto defensivo, y un punto de partida para generar situaciones de gol. Al cortar el juego en campo rival, agarra a sus rivales desprotegidos y los somete hasta poder traducir esa presión en goles a favor. Argentinos es un equipo compacto, que avanza en bloque, generalmente con una defensa adelantada, casi como invitando a sus volantes y delanteros a presionar alto. Está claro que esto sería imposible de conseguir sin un equipo que físicamente responda, y en este sentido el Bicho hace una diferencia. Claro que un planteo de tanta exigencia también acarrea lesiones pero hasta ahora no ha sido ese un impedimento para que Argentinos consiga los puntos y sostenerse en la parte alta de la tabla de posiciones.

Estudiar y contrarrestar al rival: El Argentinos de Dabove, más allá de tener su propio estilo y sello marcado, no deja de ser un equipo que muchas veces trabaja los partidos en base a lo que propone el rival de turno. Hemos visto partidos donde el DT hizo cambios tácticos o de esquema que fueron pensados específicamente para contrarrestar a sus rivales. Un ejemplo claro: la posición que muchas veces ha ocupado Damián Batallini o, incluso, Gabriel Hauche, que pasan de jugar por afuera a hacerlo por adentro, anulando así el juego interno del rival. No es casual que veamos jugadores en posiciones no habituales y esto en gran parte se debe al análisis que se hace del rival. En distintas entrevistas Dabove ha destacado también la importancia del videoanálisis y del uso de la tecnología para explotar mejor a su equipo. Esta herramienta es importante a la hora de tomar decisiones y otro de los puntos fuertes de este cuerpo técnico.

Solidez defensiva: Un equipo que estando en ventaja o desventaja casi nunca pierde el orden defensivo. Si bien es cierto que los defensores (sobre todo Torrén y Quintana) están en un nivel superlativo, también cabe destacar que esto es crucial en el orden que el DT busca imprimirle a sus dirigidos. Equipo corto con un arquero adelantado que sea rápido de piernas, presionando alto, con laterales que pasan pero volantes centrales que cubren y una defensa que muchas veces tira el offside, son algunas de las claves de un equipo al que solamente le convirtieron 17 goles en contra en este torneo (apenas 0.73 goles por partido).

Fortaleza en condición de local: Otro de los grandes logros de este cuerpo técnico pasa sin dudas por la increíble gesta de puntos que ha conseguido en condición de local. Argentinos es el único equipo que ha finalizado el torneo invicto en esta condición (7 victorias y 5 empates). Si recordamos que antes de que este cuerpo técnico asumiera Argentinos llevaba 7 partidos consecutivos sin poder ganar en condición de local, estamos hablando de un cambio sustancial, clave, para la transformación que se llevó a cabo en este último proceso. En este punto las dimensiones del DAM colaboran con el ahogo y falta de espacio, facilitando el trabajo de presión al que Argentinos se ha acostumbrado. Este cuerpo técnico le ofrece al hincha de Argentinos una sonrisa para llevarse a casa, cuando juega en La Paternal.

Promoción de juveniles: Cuando hablamos del trabajo que hace un cuerpo técnico en un club siempre hay que considerar la importancia que se le presta al principal patrimonio del club, los juveniles. Dabove, en este sentido, ha sabido explotar muy bien a jugadores como Francis Macallister (empezó de menor a mayor y hoy es una pieza clave dentro del equipo), Fausto Vera (comenzó teniendo algunas apariciones en el torneo pasado y ahora es figura del equipo), Gabriel Florentín (Un jugador que viene llevando de a poco y ha tenido su lugar), Matko Miljevic y Maximiliano Centurión, entre otros. Han sido tenidos en cuenta y hoy los vemos revalorizados, tanto en lo económico como en lo deportivo. Este trabajo muchas veces lleva su tiempo de adaptación y el DT de Argentinos siempre manejó este tema con la cautela necesaria para no exponer a ningún juvenil. De hecho, la mayoría de estos jugadores entraron siempre al campo en condiciones favorables, para poder crecer y desempeñarse sin presiones externas o de resultados.

Incorporaciones: Esta claro que este plantel no podría haber llegado a donde está hoy sin las incorporaciones clave durante esta conducción técnica. El gran logro no solo pasa por lo deportivo, sino también por lo económico. Los jugadores que hoy son clave para Argentinos, al momento de llegar no estaban catalogados como fichajes de jerarquía. Carlos Quintana, Franco Moyano, Elías Gómez, Gabriel Hauche, Santiago Silva, Nicolás Silva, Diego Sosa, entre otros, no sólo rindieron y hoy son importantes para el equipo, sino que además son jugadores que económicamente no le implicaron al club un gasto muy importante. Es difícil armar equipos cuando uno no tiene la billetera abultada y Diego Dabove ha sabido ingeniárselas para incorporar con poco y revalorizar a algunos jugadores que ni siquiera eran tenidos en cuenta. Elías Gomez es el caso más relevante por el rendimiento y el desequilibrio que le aporta hoy al equipo en ataque. Es uno de los jugadores más apuntados para el próximo mercado de pases y posiblemente Argentinos haya hecho un gran negocio con su contratación.

CUENTAS PENDIENTES: 

1) Dominio o juego asociado en campo rival: Si bien destacamos la parte defensiva como uno de los atributos más importantes de este equipo, también es cierto que en la faceta ofensiva muchas veces a lo largo del torneo a Argentinos le ha costado generar situaciones claras de gol (Cosechó apenas 22 goles a favor (0.95 por partido). El equipo ganó en total 10 partidos de los cuales 8 de ellos fueron por la mínima (un gol de diferencia) y 2 con apenas dos goles de ventaja sobre su rival. En resumen, es un equipo al que nunca le han sobrado goles. Esta deficiencia del equipo se ve agravada más aún cuando enfrenta rivales que salen a defenderse y le entregan la pelota a Argentinos que suele estar acostumbrado a un juego más directo que de asociación. Da la sensación de que el equipo se siente más cómodo cortando el circuito rival y generando a partir de eso que proponiendo. Es casi insólito pensar que Argentinos Juniors superó a rivales como River, Boca, Independiente, Racing y Lanus en el juego pero perdió bien con rivales como San Lorenzo (en ese momento sin cuerpo técnico y con un esquema ultra defensivo), Colón o Unión de Santa Fe, que son equipos que muchas veces salen a defenderse y entregan la posesión de la pelota. Quizás fue este el salto de calidad que le faltó al equipo para poder pelear con River y Boca hasta la última fecha. Algunos pueden atribuir la intensidad o agresividad que tiene este Argentinos como algo contraproducente a la hora de gestar juego, y quizás tengan razón. Claro está que el DT hizo todos los intentos posibles para mejorar esta faceta, ya que ha probado variantes sobre todo con volantes ofensivos (Gabriel Florentín, Matko Miljevic, Iván Colman, Diego Sosa, Nicolás Silva) y aún no ha podido encontrar una solución definitiva.

2) Argentinos en condición de visitante: De 36 puntos (12 partidos jugados) Argentinos apenas ha podido cosechar 13, con tres victorias, cuatro empates y cuatro derrotas (solo el 36.11% de efectividad). Si pensamos que en condición de local tiene una efectividad del 77.22%, vemos que tiene menos de la mitad cuando visita a sus rivales. ¿Por qué le cuesta tanto de visitante ? Es muy difícil de analizar, ya que Argentinos no suele cambiar su estilo de juego en esta condición. Quizás en parte influye el hecho de estar acostumbrado a jugar en dimensiones más pequeñas, donde el estilo que propone el DT de intensidad es más fácil de plasmar. Sin dudas este punto debe ser uno de los que más le preocupa a Diego. Habrá que ver si en lo venidero elige seguir jugando de la misma forma o cambia el estilo cuando juega de visitante.

En resumen, independientemente de los puntos a favor o en contra, la conducción de Diego Dabove como técnico de Argentinos Juniors ha sido muy favorable. De ser un equipo último en la tabla, sin ideas y complicado con los promedios, a ser hoy un rival duro para cualquiera, cuarto en el campeonato abajo de Boca y River, clasificando hoy a copa Sudamericana, con serias chances de entrar en copa Libertadores y, sobre todo, acostumbrando al hincha a disfrutar sin la calculadora en la mano.