Fausto Vera, un jugadorazo adentro y fuera de la cancha

El juvenil surgido del Bicho nos contó cómo está viviendo estos días, su faceta social y muchas cosas más.

Respecto de la cuarentena, y cómo imagina la vuelta a los entrenamientos, Fausto evidentemente la está llevando bien, ya que su sensación es que no viene siendo tan larga, pero luego reflexiona: “Cuando ves la cantidad de días que pasaron, se hace interminable. En cuanto a la vuelta a los entrenamientos, va a ser muy importante el tipo de ejercitación que hagamos, sobre todo al principio, tanto en lo físico como en lo técnico, con pelota, para suplir lo que no pudimos hacer por la falta de espacio que, hoy por hoy, tenemos en nuestras casas para entrenar. Pero depende de nosotros tener paciencia si no se dan las cosas bien al principio. Es una situación que nunca pasó nadie, y cuando retomemos los entrenamientos, hay que tratar de dejarlo atrás con lo más rápido posible, con mucha predisposición y ganas para volver a entrenar y jugar de nuevo. Estamos todos en la misma, todos los clubes vamos a tener el mismo déficit”.

¿Y cómo es entrenar en casa? “Es raro. Los preparadores físicos nunca antes tuvieron que preparar una pretemporada con tantos días de parate; hay que regular mucho las cargas, porque perdimos masa muscular y ritmo. No sé cómo lo manejarán, calculo que el preparador físico se estará rompiendo la cabeza para ver qué es lo mejor para nosotros. El cuerpo técnico esta siempre encima nuestro para ayudarnos en todo, pero a medida que pasa el tiempo se hace más difícil, porque hay días que te levantás y no querés tocar la pelota. De todos modos, dos ó tres días a la semana la agarro, para no perder el contacto con la redonda”.

Respecto de su posición en la cancha y cómo se siente mas cómodo, nos contó que “desde chico arranqué jugando de 5, solo, pero hay que estar siempre dispuesto a jugar en el sector que el técnico te pida. Es algo que justo el otro día charlaba con los chicos de Inferiores, que siempre hay que adaptarse al lugar donde el técnico te ponga, y que a veces puede cambiar durante un mismo partido. En mi caso, con el pasar de las categorías me tuve que ir adaptando a jugar de doble cinco, de interno por derecha o por izquierda, y hasta he llegado a jugar de central”.

Luego conversamos sobre su futura participación en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que fueron pospuestos y se desarrollarán entre el 23 de julio y el 8 de agosto de 2021 en Tokio, Japón. “El otro día charlaba con mi familia, que hay atletas que ya arrancan a entrenar, y nosotros no sabemos aún cuándo podremos empezar. Vamos a ir a competir en desventaja respecto de otros deportistas. Pero no nos queda otra que tener paciencia”.

¿Y cómo es el ida y vuelta entre Argentinos y la Selección? “Lo más importante siempre es estar mentalmente fuerte, para cambiar el chip rápido, aunque sea difícil. Me pasó que cuando volví del Panamericano, arranqué jugando, pero como no tuve el mismo rendimiento estuve varios partidos en el banco. Es un privilegio ir a la Selección, pero es difícil, porque salimos Campeones del Panamericano, y a los 5 días tenés que volver a jugar con Argentinos. Con el tiempo lo fui aprendiendo, y cada vez me cuesta menos cambiar el chip entre lo que piden el DT de la Selección y el DT de Argentinos. Esto también te hace madurar mucho mentalmente”.

¿Y qué le aportan Diego Dabove y el Bocha Batista a tu juego? “Ambos son buenas personas; eso el algo que los jugadores reconocemos mucho, y dentro de la cancha nos da una confianza extra. Diego (Dabove) es un técnico que siempre va de frente, él fue el que me dio la confianza en Primera, por lo que le estoy muy agradecido e intento devolvérselo dentro de la cancha. Con el Bocha, a quien conozco de muy chico, nos fue muy bien en el Sudamericano, y después en el Mundial quedamos afuera, pero hicimos un buen papel. Más tarde, Panamericano y Preolímpico. Vivimos momentos muy lindos, y ojalá siga así”.

Quisimos saber quiénes son, para él, referentes en su puesto. “Miro mucho fútbol, y los movimientos, también recopilaciones de diferentes jugadores, como Busquets, Casemiro, o Enzo Pérez del fútbol local. Siempre que miro un partido me enfoco en los volantes, o en los número cinco, no importa la liga, porque los volantes pueden tener movimientos interesantes por más que no sean los jugadores de élite”.

Luego le preguntamos si alguna vez se imaginó vivir todo lo que se le dio en su corta pero exitosa carrera. “Es raro, la cuarentena me hizo pensar un montón de cosas. Hablaba con mi familia que mi primer citación fue a los 14 años, y a los 12 ó 13 años, pasar por el predio de Ezeiza era un sueño. Si bien uno trabaja para conseguir los objetivos, hay muchos chicos que trabajan de la misma manera, pero no llegan ni a Primera ni a la Selección. Hay que trabajar para conseguirlo, y no sabés si lo vas a conseguir, pero sí te quedás tranquilo de que dejaste todo”.

Finalmente hablamos de su costado solidario, por muchos desconocido. “Desde chico quise ayudar a quien más lo necesite, siempre lo charlé con mis allegados, y uno de los objetivos, desde el fútbol, es hacer una fundación para ayudar a los que más nos necesitan. Hoy no me dá para hacerlo, pero se me ocurrió empezar a recolectar alimentos y todo lo que pueda servir a tanta gente que lo necesita. Pero es complicado, hay que ir de a poco, hablando con gente para conseguir las cosas, porque una vez que empezás, tenés que ser constante. Hay gente a la que le conseguís comida hoy, y no podés no conseguirle algo para el día siguiente. Mi familia me ayuda, y desde Argentinos Juniors me dieron una mano muy grande, mandando varias bolsas con comida. Es un granito de arena, lo que cada uno pueda aportar ayuda un montón”.