Conociendo a Cristian Pérez, utilero de Argentinos (1ª parte)

Los que juegan y no salen a la cancha. Se trata de esa gente que, partido tras partido, se pone la camiseta y juega para Argentinos Juniors, pero no forma parte de los 11 titulares, sino que juegan desde su lugar de trabajo para llevar al Bicho a lo más alto.

En esta entrega, los invitamos a conocer a Cristian Pérez, utilero del Bicho hace 29 años. Gran charla, historias, anécdotas y actualidad. Acompañó y creció junto a muchos jugadores del Semillero que hoy brillan en las grandes ligas.

Para empezar, debemos remontarnos a los inicios. Año 1991. “Mi primer enlace con Argentinos fue ese año, cuando yo tenía 16, a través de mi hermano Lucas, que jugaba en las Infantiles del Bicho. Cuando iba a las prácticas ayudaba y colaboraba con el club. En aquel momento el utilero era Pedro Perrone, quien cubría la Reserva, la 4ta, la 5ta, la 6ta, y los Infantiles. Como él hacía muchas cosas dentro del club, a veces se le superponían las tareas, y por ese motivo arranqué, para darle una mano a Pedro. Cuando entré al club no era hincha de Argentinos, pero con los años me fuí encariñando, y ahora soy más hincha que los que nacen en La Paternal”. 

En los días de partido, el utilero es una pieza fundamental. Cristian llega muchas horas antes al estadio y deja todo en orden para que los jugadores tengan el vestuario en condiciones. “Nosotros lo disfrutamos mucho. Trabajamos para la fiesta del fin de semana. Generalmente llegamos a la cancha 4 horas antes del partido, y empezamos a preparar el vestuario. Dentro de la utilería somos 3 personas, Carlos (Canzoniere) y Lucas (Pérez, su hermano), que se encargan de los botines, zapatillas y bebidas… y yo me ocupo de la indumentaria. Aproximadamente demoramos 1:30 hs en preparar todo y nos quedamos esperando al plantel; siempre intentamos ir con un margen de tiempo importante por las dudas surjan imprevistos. El partido en sí lo disfrutamos poco porque, como todos, queremos ganar y ver triunfar a toda esa gente con la que trabajamos entre semana”.

Hoy en día, pandemia mediante, el fútbol está viviendo una realidad completamente impensada. Cristian nos comentó cómo desarrolla su labor de utilero en los tiempos que corren. “Antes la utilería era un espacio de encuentro. Nos juntábamos antes y después de cada entrenamiento a tomar mate y charlar. Ahora todo cambió. Los jugadores llegan, saludan de lejos y van derecho al vestuario. Para charlar, nos juntamos al aire libre, y ahí compartimos un rato. Es muy raro, pero nos tenemos que acostumbrar a la fuerza. En cuanto al cuidado, me dieron un líquido para rociar la ropa y desinfectarla, cada jugador tiene uno personal. Entonces ellos se mueven por el predio con un canastito individual, en donde llevan el rociador, fruta y agua. Esa es la manera en la que nos manejamos actualmente”. 

Como dijo, la utilería siempre fue un espacio de encuentro, y a lo largo de los años se generan esas amistades que te deja el fútbol. “Hice muchos amigos. Tuve la suerte de compartir casamientos, cumpleaños de quince de las hijas de los jugadores, me fuí de vacaciones con gente del club… Infinidades de momentos compartidos. A la larga el jugador se da cuenta de que uno está ahí para ayudarlo de buena fe, y a medida que pasa el tiempo se van abriendo. Nosotros los tratamos siempre de la misma forma, dejamos de lado lo futbolístico. Eso es lo mas lindo, pasa el tiempo y quedan las relaciones”.

¿Su mayor alegría con Argentinos…? “El campeonato del 2010 fue lo más lindo que viví dentro del club. Hasta mitad del torneo veníamos bien, teníamos una ilusión mínima. Empezaron a pasar las fechas y el equipo seguía firme. Pasaron un montón de cosas, y el campeonato se fue dando de a poco; fue hermoso… Hoy ya pasaron 10 años y me acuerdo de todo como si fuera ayer. La última semana, entre el partido con Independiente y el de Huracán, estábamos convencidos de que íbamos a ganar, todos teníamos esa sensación, y se dió de la mejor manera. Vivirlo desde adentro fue muy especial, los festejos, el vestuario… Lo disfruté muchísimo”.

A continuación, la segunda parte. 👉🏼 ¡No te la pierdas! 👈🏼