Ganar perdiendo, orgulloso del equipo y orgulloso de ser de Argentinos

Cuando la bronca se transforma en orgullo


Escribí en mi Facebook unas líneas sobre lo que fue el partido del sábado entre Argentinos Juniors y Boca, ese empate con sabor a derrota en el resultado, y con sabor a victoria en el corazón. Un partido que revirtió los roles preestablecidos por el imaginario colectivo, donde el “chico” se ponía el traje de grande y el “grande” se transformaba en el chico.

Mucho me pidieron que ese posteo lo haga nota en la web y acá está:

Puedo quedar como llorón, no me importa. Porque lo digo desde el orgullo que me da ser hincha de Argentinos Juniors y ver al equipo de mi barrio ir al frente y pelear como gato panza arriba, no dejarse vencer fácilmente por el candidato del establishment (Boca terminó con todo el banco de suplentes adentro de la cancha, pidiendo la hora), y discutir aunque quedaran como locos (Hauche y el penal no cobrado, la misma mano que sí cobraron en el otro área, y que la TV cómplice jamás repitió).

No sé si fue “orsai” de Zárate en el segundo gol (la TV tampoco lo repitió para ver si lo era o no). Recuerdo toda la Bombonera chiflando y gritando “equipo chico” cuando un arquero rival hacia tiempo, pero en La Paternal festejaron el tiempo que hacía su arquero, cómo se tiraban al piso TODOS sus jugadores fingiendo lesiones, cómo “salían” lentamente en los cambios (amonestaron a uno, ya era mucho, pero igual fue para la tribuna, porque en este torneo no se cuentan las amarillas), y hasta escondieron las pelotas atrás del banco de suplentes para hacer tiempo, algo realmente increíble.

“Mi equipo jugó los últimos minutos con Quintana de 9, y mostró un piberío con sangre y amor propio”.

Felicitaciones Dabove, por sacarle agua a las piedras y, a pesar de perder varios jugadores durante el torneo, se las arregló para estar vivo hasta la ultima fecha.

Ya sé, ya sé, recibiré muchos comentarios que dirán “A llorar a la iglesia”, pero no me importa. Lo que pongo no es para revertir un resultado, es para resaltar nuestras virtudes y mostrarle a los más pibes que no siempre ganás cuando ganás, también podés ganar perdiendo.

Orgulloso de ser de Argentinos Juniors.

En la foto de Jorge Junes que ilustra la nota, la mano no cobrada.