Analizando la derrota ante defensa

En un partido intenso pero discreto el Halcón de Varela, con muy poco, se llevó los 3 puntos


En una día cargado de emoción por el regreso del público a la cancha, el Estadio Diego Armando Maradona se vistió para la ocasión y fue testigo del primer encuentro con su gente luego de más de un año y medio de ausencia.

Pero el futbol faltó a la cita y la fiesta no fue completa.

De acuerdo al planteo de ambos entrenadores, una vez finalizado el primer tiempo quedaba muy claro que, si había un ganador, iba a ser por “detalles”, como se suele decir en estas ocasiones, porque todo indicaba que no se sacarían ventajas.

Y ese detalle fue a favor de la visita, que encontró en una pelota parada la apertura del marcador luego de un centro producto de un tiro libre que encuentra a Marco Di Césare chocando con Lucas Villalba, otorgándole a Nicolás Trpicchio la posibilidad de cruzarle la pelota con un certero cabezazo a Federico Lanzillotta, que nada pudo hacer.

Argentinos llegó diezmado y sufrió por demás las ausencias de quienes habían sido, justamente, los puntales de la levantada en los últimos dos partidos.

El DT del Bicho se vio obligado a reemplazar a los ausentes, mandando a Pablo Minissale -de buena actuación hasta que debió salir, algo sentido- por Miguel Angel Torren, de quien se extrañó su salida con pelota al pie y cabeza levantada para ejecutar esos cruces directos, buscando sobre todo a Elías Gómez por el sector izquierdo. 

Pero las ausencias que más se sintieron fueron las de Kevin Mac Allister y Javier Cabrera, que habían logrado una buena sociedad con Enzo Kalinski (de muy floja actuación esta vez) en el partido contra Central, siendo reemplazados por Luciano Gómez y Diego Sosa, quienes no encontraron fluidez para conectarse en el sector derecho en ningún tramo del partido.

En la defensiva Lucas Villalba y Elías Gómez completaron la línea de cuatro, que tampoco logró conectarse con un Florentín tirado a la izquierda, de buen manejo pero poca gravitación, ya que le falta agregar a su buen criterio con la pelota una cuota más de madurez como para ponerse el equipo al hombro y hacerse cargo de la conducción del mismo (aunque aún es joven y, de lograr eso, está llamado a ser una gran figura).

Al equipo de lo vio partido en dos, y es así que tanto Nicolás Reniero como Gabriel Carabajal, de buen despliegue ambos, no lograban encontrarse con el resto de sus compañeros, quedando aislados y bien tomados por los defensores visitantes.

Los cambios trajeron más confusión que orden, sobre todo con el inexplicable ingreso de Jonathan Gómez por Carabajal -que no había desentonado-, a quien se lo vio desubicado y fastidioso ante cada intervención.

Y volviendo a los cambios, una vez más queda claro que no por acumular delanteros se generan más ocasiones. Los ingresos de Gabriel Ávalos y Emanuel Herrera para sumarse a Reniero en ofensiva no encontraron solución alguna a la hora de generar peligro.

Es así que, a falta de 8 minutos para el final, los dirigidos por Beccacece encuentran en una contra su segundo gol, luego de dejar desairado a Franco Moyano, de correcta actuación hasta que tuvo que jugar de líbero, función que evidentemente no siente.

Ahora a dar vuelta la página y encarar con toda la artillería que se disponga lo que es el partido más importante del segundo semestre, contra San Telmo en San Nicolás, para continuar con la esperanza, no sólo de clasificar para la Libertadores 2022, sino también de bordar la 6ta estrella.