Matías Godoy: “Voy a tratar de sumar y ganarme un lugarcito”

Recién llegado del Dínamo de Croacia, la cuarta incorporación de Argentinos Juniors dialogó con Argentinos Pasión Noche y dio sus impresiones sobre la llegada a la institución y su primer entrenamiento bajo las órdenes de Diego Dabove.

“Todos sabemos que Argentinos Juniors es una institución muy buena, saca muy buenos jugadores, por el trabajo que se hace desde abajo hacia arriba, es un club muy lindo, así que apenas salió lo de Argentinos, ni lo dudé; estoy contento de estar acá, y muy feliz”.

Respecto a su primer entrenamiento, destacó: “En el Dinamo ya estábamos en competencia, así que estaba con ritmo. Estuve parado una semana y media por el tema del viaje, pero me sentí bien. Es un grupo muy bueno, con una muy linda relación entre ellos, y tratan de adaptarme lo más rápido posible; tuve una impresión muy linda, porque apenas llegué al club se acercaron los chicos e intentaron integrarme lo más rápido posible; y eso a un jugador que recién llega lo ayuda muchísimo”.

Otro de los motivos por los cuales optó por llegar a La Paternal fue el estar cerca de los
Seleccionados Juveniles, al decir “Algunas de las cosas por las cuales elegí Argentinos son estar acá en Buenos Aires, ir a un equipo de Primera División, por las características de jugadores que tiene, la forma de juego, la identidad que tiene, con una idea muy similar a lo que nos piden en la Selección. Creo que me va a ayudar muchísimo ir agarrando el roce de la Primera División; son muchas las cosas que inculcan en el juego de la Selección, y creo que me va a ayudar muchísimo”.

El delantero surgido de Atlético Rafaela, club donde disputó el Nacional B jugando de
número 9, reconoció que aún no charló con el entrenador Diego Dabove sobre algo puntual en cuanto al juego, pero dijo que “cualquiera sea la posición que pueda ocupar adelante, me siento muy cómodo; la mayoría de las veces juego de centro delantero, pero si tengo que jugar por afuera, como doble nueve, no tengo problema. Llego como una apuesta, pero voy a tratar de sumar desde donde me toque estar, y ganarme un lugarcito de a poco”.

También contó su experiencia personal en relación a la pandemia que afectó, y sigue
afectando, al mundo. A diferencia de lo que ocurrió en Argentina y en casi todos los países, en Croacia, al menos los futbolistas no padecieron grandes cambios: “Allá no fue tan grave, estuvimos un mes parados, hacíamos entrenamientos por zoom, doble turno todos los días. Al mes y medio empezamos a entrenar en grupos de a cinco, así que no fue tanto lo que estuvimos parados, sin entrenar en el club. Fueron como unas mini vacaciones. Ya en junio estábamos en competencia”.

A pesar de sus 18 años, sumó una rica experiencia en territorio europeo. “Cuando llegué al Dinamo, lo hice con muchísimas expectativas, y el club me recibió de la mejor manera; no me costó mucho insertarme, porque el cuerpo técnico era español, y tenía compañeros que eran españoles también. El tema del entrenamiento me ayudó muchísimo, porque yo me fui de acá queriendo aprender. Me faltaba mucho estar más tranquilo a la hora de jugar de espaldas, ganar un poco más de técnica; allá es otro fútbol, otra sintonía a la hora de entrenar, de manera que me sirvió muchísimo para ajustar un par de cosas que me faltaban en el juego. A la vuelta de las vacaciones me encuentro con que ya no estaban más ni el cuerpo técnico ni los compañeros españoles, y lo que antes me ayudó, ahora me perjudicaba, porque iba al entrenamiento y no me podía comunicar mucho con nadie. Estas también son cosas que van sumando a la hora de decidir volver a la Argentina”.

En su carrera en Selecciones Juveniles integró el plantel comandado por Diego Placente que logró ganar el sudamericano Sub 15 en 2017, donde convirtió 4 goles en el certamen, uno de ellos en la final, cuando Argentina venció 3 a 2 a Brasil, y también se consagró Campeón en el sudamericano Sub 17 del año pasado disputado en Perú, marcando tres goles en el torneo, esta vez dirigido por Pablo Aimar. “Fue un orgullo muy grande estar ahí, teniendo un cuerpo técnico como Pablo (Aimar) y Diego (Placente). Los jugadores tratamos de no verlos como los jugadores que habían sido, sino por lo que nos podían enseñar, lo que nos transmitían desde afuera de la cancha. Fue muy lindo todo lo que compartimos, nos vivían enseñando cosas, y aprendimos tanto adentro como afuera de la cancha. Creo que todos los que estuvimos con ellos aprendimos a mejorar nuestro juego y a ser mejores personas, que era lo que más les importaba”.